6 diciembre, 2013

La Escuela de Líderes Católicos cerró -con su sesión del jueves 5 de diciembre- la segunda versión en Talca, ocasión en la que el rector de la Universidad Católica del Maule, Dr. Diego Durán entregó su testimonio a los alumnos de la Escuela. También estuvo presente el padre Rafael Villena, director de la Fundación Hogar de Estudiantes Universitarios, quien se refirió a la experiencia de estos hogares que nacieron en la Diócesis de Talca pero ya se han expandido a otras ciudades del país.

En su testimonio, el rector Durán comentó cómo fue el proceso de venirse como rector a la Universidad Católica del Maule, lo que significó trasladarse junto a su familia a vivir a Talca y destacó el apoyo recibido por sus hijos y en especial por su mujer, Patricia. También hizo alusión a su gran familia y relató la experiencia de tener muchos hijos, señalando que cada uno es diferente de sus hermanos, lo que le da una gran riqueza a la familia y son parte fundamental de su vida.

Repasó sus años de juventud, cuando siendo estudiante participó como dirigente estudiantil, siendo miembro del centro de alumnos de su carrera, y se fue forjando ya desde esa época su perfil de líder.
Posteriormente, el padre Rafael Villena relató la historia de los Hogares de Estudiantes Universitarios desde sus inicios en Curicó hasta lo que es hoy, en 20 años la fundación que se ha expandido a otras ciudades, contando ya con 17 casas, 6 en Curicó, 5 en Talca, 2 casas en Osorno y otras dos en Temuco.

Los Hogares de Estudiantes surgieron como un intento de romper el círculo de la pobreza, al entregar a estudiantes de zonas rurales la posibilidad de un alojamiento en la ciudad en la que estudian, ya que existen beneficios y becas para los aranceles de las universidades, pero no habían ayudas para costear el alojamiento, lo cual impedía a muchos jóvenes tener una carrera profesional.

Además, estuvieron presentes y dieron su testimonio jóvenes que viven en los hogares, quienes destacaron la acogida y el hecho de sentirse acompañados, así como sentir realmente que tienen un hogar.

En cuanto a la finalización de la segunda versión de la Escuela de Líderes Católicos, el coordinador Patricio Bahamondes señaló que para el equipo significó mucho trabajo, esfuerzo y dedicación, pero “terminamos con una enorme satisfacción, alegría y esperanza de que la semillas que hemos podido sembrar y los testimonios de las personas que nos acompañaron sirva de motivación importante para que los jóvenes se animen a asumir nuevos liderazgos, ya sea en centros de alumnos, trabajos en parroquias, comunidades de vida, universidades, colegios, barrios, obras sociales, etc. para que le den un sentido sólido a su vida basado en el servicio”

Fuente: UCM

 

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