6 marzo, 2014

Alumno de Técnico Universitario en Automatización y Control de la Sede Concepción USM vivirá en la residencia universitaria “Santa Teresa de Los Andes”, del Arzobispado de Concepción.

Javier Alejandro Martínez, alumno de primer año de la carrera de Técnico Universitario en Automatización y Control de la Universidad Técnica Federico Santa María, Sede Concepción, es uno de los primeros jóvenes que vivirá en la residencia universitaria “Santa Teresa de Los Andes”, del Arzobispado de Concepción.

Esta nueva casa de acogida en la capital de la región del Biobío –donde vivirán jóvenes provenientes de la provincia de Arauco– está ubicada en avenida Manuel Rodríguez N° 935, Concepción, y fue inaugurada el pasado lunes por el Arzobispo Fernando Chomali.

Oriundo de Curanilahue, Javier es uno de los diez jóvenes escogidos por sus méritos escolares para tener la oportunidad de vivir en Concepción mientras cursan sus estudios en las distintas instituciones de educación superior de la intercomuna.

El joven afirmó que “estar aquí es una gran oportunidad que me están entregando, porque podré estudiar de una forma cómoda, en mi primer año en la Universidad”. Señaló que “saber que había quedado seleccionado para vivir en la residencia fue una verdadera sorpresa. Nos avisaron en febrero y todos en mi casa estábamos contentos, pues me esforcé harto en la enseñanza media para poder sacar buenos promedios, dar la prueba y alcanzar a estudiar en la Universidad Técnica Federico Santa María, la que todos mis profesores, padres y amigos me recomendaban”.

Durante la inauguración, el Arzobispo de Concepción explicó que “para la Iglesia, la educación es el ADN para superar la pobreza y en este sentido saber que hay jóvenes que no pueden llevar adelante sus sueños me indigna”, agregando que esto fue lo que le motivó junto al Párroco de Arauco, Luis Roldán, a realizar todos los esfuerzos necesarios para concretar la idea de contar con una residencia universitaria destinada a los jóvenes de dicha provincia.

Indicó que ha conocido estudiantes que para lograr ese objetivo pasan hambre y deben enfrentar muchas dificultades y “evidentemente que no podemos hacernos los lesos frente a esta realidad y tenemos que actuar. La Iglesia Católica promueve la justicia y sin justicia no hay paz social. Y con estos jóvenes se ha hecho justicia, dándoles una oportunidad”.

Fuente: USM

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *