6 marzo, 2014

El animal proviene de una playa de la Región del Maule, donde fue hallado por pescadores y recepcionada por Sernapesca.  La misma entidad la retirará este viernes 07 de marzo desde dependencias del Campus Las Tres Pascualas, para trasladarla al aeropuerto Carriel Sur, desde donde migrará hasta la Universidad de Antofagasta.

Una tortuga chelonia mydas, interna en el Hospital Clínico Veterinario de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad San Sebastián de Concepción desde mediados de febrero, será retirada este viernes 7 de marzo, al mediodía, desde las dependencias del Campus Las Tres Pascualas por personal del Servicio Nacional de Pesca, Sernapesca.

El personal de la entidad estatal la llevará al aeropuerto Carriel Sur, para ser embarcada con destino al norte del país, desde donde pasará a manos de profesionales de la Universidad de Antofagasta, encargados de la evaluación final y del destino del quelonioideo.

El doctor Miguel Ángel Mansilla, médico veterinario del HCV de la USS, afirma que la hembra, sub adulta, de 20 kilos de peso, se haya en buen estado de salud tras quince días de tratamientos. “El animal proviene de la playa de Putú de Constitución, en la Región del Maule. Un grupo de pescadores lo encontró en la costa, agónico, y personal del Servicio Nacional de Pesca lo trasladó hasta nuestro hospital a través de una verdadera posta”, señala Mansilla. Se internó el 19 de febrero.

Los problemas iniciales de salud del quelonioideo fueron múltiples: heridas en las aletas, causadas al parecer por golpes contra rocas o superficies duras; parásitos externos y sobre todo problema digestivos. “Estas tortugas se alimentan de algas, y normalmente confunden las bolsas con comida. En la playa en que fue encontrada eliminó parte del nylon, y en el HCV, además de plástico, botó restos de cuerda verde, empleada en pesca”, explica el docente sebastiano.

Una vez hospitalizada fue sometida a diversos exámenes y sobre todo a fluidoterapia. “Estos ejemplares no necesitan comer de inmediato, pero de todas formas recién llegada le suministramos complejos vitamínicos. Junto a eso, antibióticos, por sus problemas de caparazón y de piel, y antiinflamatorios”, agrega el doctor Mansilla.

La tortuga, de 56 centímetros de ancho y 75 de largo (incluidos cabeza, cuello y cola) fue probada en piscina, con buenos resultados. Luego de eso se le alimentó mediante sonda gástrica, con una papilla de algas.

El destino del animal será analizado y definido por los médicos veterinarios de la Universidad de Antofagasta, encargados de dejarla en un estanque de rehabilitación o bien de liberarla pronto, mar adentro. “Se debe hacer hincapié en que esta especie no es de nuestras costas, sino de aguas tibias. De hecho, habrá que climatizarla de agua semi dulce a agua salada. Se encuentra en peligro de extinción en todo el mundo”, asevera el profesional de la USS.

La tortuga será llevada al norte en una caja especialmente confeccionada para ella por personal del Hospital Clínico Veterinario y de Servicios Generales de la USS, de acuerdo a estándares de protección (para evitar golpes, hipotermia o sequedad).

Fuente: USS

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