13 marzo, 2014

 Se trata de scooters, andadores, bastones especiales, carros portabandejas, magnificadores y mesas especialmente adaptadas.

Equipamiento por 14 millones de pesos, especialmente destinado a alumnos con alguna discapacidad, recibió formalmente la Universidad de Playa Ancha (UPLA) y ya se encuentra a disposición de su comunidad.

Se trata de implementos adquiridos por el equipo del Convenio de Desempeño en Formación de Profesores de esa universidad, que encabeza la doctora Marcela Lara Catalán, quien firmó la correspondiente acta de traspaso con la rectora subrogante, Carmen Ibáñez Castillo.

De este modo, alumnos y académicos con problemas de movilidad o visión podrán beneficiarse con cinco scooters, cinco carros para el traslado de bandejas en el casino, diez andadores con freno, cinco pares de bastones de última generación que evitan doloers y deformaciones, diez mesas con escotaduras para los laboratorios de informática (permiten el uso de sillas de ruedas para accder al equipo), mesas articuladas en cien salas que la universidad utiliza en carreras pedagógicas y dos equipos magnificadores de imágenes.

Parte de este equipo especializado estuvo presente en la ceremonia de traspaso realizada en la Casa Central de la UPLA, cuyo director general de Infraestructura, Marco Muñoz del Campo, explicó sus funcionalidades y el beneficio para la universidad.
Algunos alumnos beneficiarios, que asistieron incluso con familiares, aprovecharon para conocer y mostrar los implementos, especialmente los scooters, que usarán para sus desplazamientos en los terrenos de la universidad.

Actualmente, en la Universidad de Playa Ancha estudian 26 jóvenes que presentan alguna discapacidad, cuatro de ellos recién ingresados este año.

Aunque serán los beneficiados directos por las nuevas adquisiciones, se trata de un aporte para toda la comunidad. Es claro en el caso de los carros portabandejas, que podrán ser aprovechados por todos los usuarios del casino. O en el caso de las mesas articuladas, que podrán usar tanto estudiantes como profesores.

La prorrectora Carmen Ibáñez, en calidad de rectora subrogante, recibió y agradeció los materiales. Al asegurar que se mantendrán los esfuerzos para lograr mayor inclusividad, manifestó que «nos sentimos cumpliendo con una responsabilidad ineludible. Hoy nos sentimos cumpliendo cabalmente con nuestra misión como universidad, porque esta entrega tiene que ver con un aporte inclusivo, con responsabilidad social y con el desarrollo de esfuerzos integradores de todos los miembros de nuestra comunidad, especialmente nuestros estudiantes».

Entre los asistentes a la ceremonia estuvo Camilo Barraza Pérez, estudiante de tercer año de Bibliotecología con problemas de movilidad, quien inmediatamente dio algunas vueltas en uno de los scooters asignados a Casa Central.

Tras agradecer el aporte, recordó que su carrera y la Facultad de Ciencias Sociales se esforzaron el año pasado por visibilizar el problema de los discapacitados y «lo bueno es que se dieron los diálogos y todo ha funcionado de una forma muy cordial entre los distintos estamentos, para llegar a esta instancia».

Fuente: UPLA

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