13 marzo, 2014

Cuerpos celestes se ubican en la frontera de las llamadas Nubes de Magallanes y tienen una luminosidad miles de veces superior a la de nuestro Sol.

 
Una docena de estrellas, de entre 5 a 40 veces la masa de nuestro Sol, descubrió el astrónomo de la Universidad Católica del Norte (UCN), Dr. Christian Moni Bidin, en un trabajo que implicó indagar en una zona hasta ahora inexplorada del Universo.

 

Los cuerpos celestes están ubicados en una zona periférica de las llamadas Nubes de Magallanes, las que son consideradas galaxias satélites de nuestra Vía Láctea, y que son distinguibles a simple vista durante una noche despejada en el Hemisferio Sur.

“Estas estrellas están ubicadas en un enorme torrente de gas que se origina de las Nubes, y que sale de ellas por millones de kilómetros. Ahí se habían buscado estrellas con anterioridad, pero no se había encontrado nada más que gas. Estas estrellas son la ‘punta del iceberg’ y seguramente serán detectadas muchas más en el futuro. Son las primeras y las más brillantes”, aclara el académico del Instituto de Astronomía de la UCN.

VALOR CIENTÍFICO

La investigación, que tuvo una duración aproximada de un año, consideró observaciones a través del Telescopio Magallanes (de 6 metros), emplazado en el Observatorio Las Campanas, en la Región de Atacama, zona caracterizada por sus casi siempre despejados cielos.

El científico italiano -avecindado por más de un año en Antofagasta- agrega que la importancia de este descubrimiento radica en que genera una serie de interrogantes en relación a la interacción de los gases de las Nubes de Magallanes con nuestra Galaxia.

“La existencia de estas estrellas nos puede servir para aclarar cómo estas estructuras de gas presentes en las nubes se relacionan con la Vía Láctea”.
Agrega que los cuerpos celestes encontrados corresponden a estrellas jóvenes, mucho más grandes que nuestro Sol y que presentan una luminosidad miles de veces superior al astro presente en nuestro Sistema Solar.

PROYECCIONES

Para materializar este trabajo, Christian Moni contó con el apoyo de científicos de la Universidad de Yale (Estados Unidos) y la colaboración de astrónomos de la Universidad de Chile, Venezuela y Rusia.

La investigación está en proceso de ser publicada a nivel internacional en revistas científicas indizadas de alto nivel. “Éste es solo el comienzo. Ya tenemos aprobada una noche más de observación en Las Campanas para el 30 de marzo, y de este modo poder estudiar en detalle estas estrellas. Queremos conocer la composición química de ellas, y más adelante buscar  otros cuerpos similares y conocer sus procesos de formación”, agregó el astrónomo.

Fuente: UCN

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