14 marzo, 2014

Su extraordinario tamaño posiciona a este enorme astro dentro de las diez más grandes de nuestra galaxia y una de las más luminosas, que se puede observar  a simple vista, si las condiciones lo permiten, en la constelación de Centauro.

“Lo interesante de este descubrimiento es que este tipo de estrella al ser masiva vive muy poco tiempo y encontrarla en su etapa final de vida es muy difícil”, declaró Michel Curé, director del Departamento de Física y Astronomía de la Universidad de Valparaíso, quien junto a los astrónomos Samer Kanaan y Catalina Arcos, forman parte del equipo de investigadores, que participaron en el hallazgo de esta increíble estrella y además son colaboradores directos, en Chile, del director del proyecto, Olivier Chesneau del Observatorio de la Costa Azul, Niza, Francia.

Por su parte Samer Kanaan, académico de la UV y uno de -los solo dos en Chile -expertos en interferometría (tecnología que usa el telescopio VLT y que permitió encontrar la estrella, bautizada como HR 5171 A), sostuvo que este hallazgo es muy interesante para la comunidad científica, dado que “nos interesa saber cómo una estrella pasa de una fase a otra, qué tamaño puede alcanzar, y las consecuencias del contacto con la binaria en su evolución, porque la evolución de una estrella está directamente ligada a su formación. Investigar estos fenómenos raros nos permite completar y mejorar nuestra física para entender la formación y evolución de las estrellas”.

Asimismo, Catalina Arcos, estudiante de doctorado en Astronomía, fue quien se ocupó –durante varias noches- de las observaciones en el óptico del espectro de luz y recuperación de datos, a través de las observaciones, en el telescopio de Santa Martina de la PUC, en Santiago, señaló que “en la Astronomía, como en otras áreas, también hay que contar con un poco de suerte, ya que el buscar en el lugar indicado, en el momento oportuno, te puede llevar a situaciones como esta. Los colegas siempre te van a felicitar, porque a todos nos sirven estos descubrimientos, ya que las estrellas masivas evolucionan rápido y encontrarlas en esta etapa final es difícil. Sin embargo, facilita el estudio final del astro”.

El  experto en interferometría, quien además es el responsable del proyecto en Chile, confirmó que la vida de este tipo de estrellas es muy corta, en términos astronómicos, “una estrella de estas características viven alrededor de 10 millones de años, en cambio una estrella normal -como el Sol- vive más de 15 mil millones de años.  Otra peculiaridad es que se encuentra en nuestra galaxia y es binaria, es decir está acompañada de otra estrella que interactúa con ella”.

Añadió que “No sabemos porque tiene este tamaño, eso es lo que continuaremos estudiando, sin embargo el descubrimiento echó por la borda la teoría que señalaba que el máximo que pueden alcanzar estas estrellas es de 700 veces el tamaño del Sol. En  este caso, la estrella tiene 1315 veces el tamaño del Sol, es decir 2 veces más, que lo planteado por la teoría”, por lo tanto dicha teoría se debe modificar.
Los astrónomos señalaron que hace unas semanas se retomaron las observaciones en el telescopio VLT. Se espera que la estrella muera y explote en una supernova en poco tiempo, en términos astronómicos, es decir, unos mil años más.

Fuente: UV

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