28 abril, 2014

Cada 26 de abril, diversos expertos analizan iniciativas que permitan regular la piratería que afecta tanto a los derechos de artistas como de patentes industriales.

¿Le ha pasado que está viendo una película en su casa y ve con defectos la imagen o incluso reconoce la silueta de una persona que cruza la pantalla? Eso significa que está mirando una película falsa o “pirata”, que no paga impuestos ni retribuye ganancias para sus creadores, productores y/o intérpretes .

Este tema, que genera importantes pérdidas a la industria cultural y del entretenimiento, motivó la creación del ”Día de la Propiedad Intelectual”, que se celebra en todo el mundo cada 26 de abril. Así, este sábado se realizará en Ginebra, Suiza, una actividad especial, promovida por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI).

Esta institución, que se dedica a trabajar los temas relacionados a servicios, políticas, información y cooperación en la materia, también realizará durante los primeros días de mayo, la Quincuagésima tercera serie de reuniones de Asambleas de los Estados miembros y que contará con la presencia del abogado Luis Villarroel, académico de la Universidad Mayor y experto en temas de propiedad intelectual.

El docente, comenta que se analizarán diversas iniciativas para controlar la piratería, como por ejemplo el caso de Ecuador, donde buscan frenar el comercio ilegal de películas por medio de una alianza entre los vendedores informales con los propios autores nacionales, para que estos últimos licencien sus contenidos a los piratas, a cambio de un pago proporcional. “Este proyecto es muy interesante, ya que los piratas han estado disponibles para pagar un royalty a los productores nacionales, y de esa forma sus DVDs dejan de ser piratas”, comenta Villarroel.

El profesional, además, agrega que “lo que ocurre en Ecuador tiene el valor de ser una iniciativa honesta y que reconoce la realidad económica de nuestros países, en los que la gran mayoría de la población queda excluida del acceso legal por el precio de muchos bienes culturales. En conclusión, para acabar con la piratería, se deben propiciar nuevos modelos de negocios y licenciamientos, así como mejorar los canales de distribución para que sean accesibles a los sectores de más bajos ingresos”.

¿Y qué sucede en Chile?

Actualmente existen dos leyes (Ley 17.336 y 19.039) que incluyen derechos tantos de artistas como de propiedad industrial. Villarroel destaca que en 2010 se produjeron modificaciones importantes que ampliaron las excepciones a estos derechos y que también regularon el procedimiento para reclamar en caso de infracciones que ocurran en internet.

Sin embargo, comenta que “se requiere crear una institucionalidad, con facultades claras y personal, para la fijación de políticas de propiedad intelectual (derechos de autor y conexos), que permita consolidar la actual fragmentación de las funciones en distintos ministerios y reparticiones. Además de generar mecanismos de participación transparentes  que eviten las capturas regulatorias por grupos de interés.”

Fuente: UMayor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *