28 octubre, 2014
El encuentro, organizado por la Facultad de Ciencias de la Salud UPLA, congregó representantes de la academia, de la industria alimentaria y de la salud.

“Por estos días es posible advertir en los medios de comunicación social, la discusión generada por el reglamento de etiquetados de alimentos, lo que evidencia que se trata de algo que trasciende el ámbito de los especialistas. Estas informaciones dan cuenta que Chile está en un 70 por ciento sobre el promedio de América Latina en las ventas anuales per cápita en alimentos ultra procesados y que el incremento de este guarismo ha sido exponencial en los últimos quince años. Debe considerarse que lo anterior –a pesar de su protagonismo- es solo una parte del problema”.

Con este análisis el vicerrector de Investigación, Postgrado e Innovación de la UPLA, Daniel López Stefoni, inauguró el seminario “Del dicho al hecho en alimentación y nutrición” realizado en la sala de Sesiones del Senado, en el Congreso Nacional.

CAMBIOS EN EL PATRÓN ALIMENTARIO

La decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Playa Ancha, Mirta Crovetto Mattassi, dio cuenta de los principales cambios al patrón alimentario en la dieta de los chilenos, a través de una serie de estudios realizados por la académica.

“Tenemos una situación que abordar, hay un aumento de los alimentos procesados que han sufrido un aumento progresivo desde 1987 a 2007 en todos los quintiles de ingreso, se han desplazado productos que eran más naturales y que formaban parte de una alimentación tradicional y saludable, de menor densidad energética, por alimentos procesados cuya densidad energética es alta con mayor contenido de nutrientes de riesgo y menor contenido de nutrientes protectores”.

La especialista enfatizó en la necesidad de cambiar los hábitos alimentarios dado que un 67 por ciento de la población entre 1987 y 2007 se ha inclinado por alimentos ultraprocesados, productos de rápida preparación, versus un 43 por ciento que elige productos naturales (carne, granos, legumbres, frutas y hortalizas).

Mirta Crovetto destacó que esta situación está dada en gran medida por falta de información o de educación alimentaria en los hogares y las familias para que puedan hacer una elección más correcta sobre los alimentos que necesitan.

“Esto no va a cambiar solo con una legislación, lo más importante es que podamos hacer una educación alimentaria, apoyar a las familias como lo hacíamos con la desnutrición infantil, en que el control y la vigilancia era permanente y el uso del recurso profesional fue fundamental para generar un cambio sobre la desnutrición infantil. Eso hoy no lo podemos hacer por el déficit de recursos que tenemos y una falta de política pública hacia ese sentido.

Sin embargo, si no mejoramos todo lo que tiene que ver con las conductas a través de una educación alimentaria nutricional como un factor importante, es muy difícil que podamos lograr cambios en un tiempo menor a 15 años”, sentenció la decana de la Facultad de Ciencias de la Salud UPLA.

INDUSTRIA ALIMENTARIA

Desde la industria alimentaria, el presidente de Chile Crece Sano y vicepresidente de Acción RSE y de Forum Empresas, Felipe Lira Ibáñez, se refirió a la contribución de este sector en el mejoramiento de la calidad de la dieta y nutrición de los chilenos.

El ejecutivo planteó una serie de acciones que han venido desarrollando las empresas alimenticias en los últimos años tendientes a disminuir las calorías, sodio, grasas saturadas y azúcares en sus productos, entre otras acciones.

También hizo alusión al plan piloto que desarrollan desde 2008 en establecimientos educacionales de las comunas de Macul, Rancagua, Cerro Navia, Casablanca y Chillán, donde promueven la alimentación saludable –con kioscos saludables- y la práctica de actividad física en los niños y niñas.

“Desde el 2008 a la fecha la industria alimentaria fue capaz de desarrollar 400 productos con niveles calóricos adecuados para un kiosco saludable y eso es lo que a nosotros nos da la esperanza de que podremos también reconvertir la industria. Hoy trabajamos para presentarle al Ministerio de Salud una propuesta concreta de manera que de aquí a cuatro años más tengamos una industria totalmente renovada en lo que son los nutrientes críticos, con reducciones anuales, graduadas, para llegar a tener una oferta de productos que van a ser mucho más saludables en un plazo determinado”, anunció Lira.

VOLVER A LOS ORÍGENES

El médico cirujano y Premio Nacional de Ciencias y Tecnologías Aplicadas 2012, Ricardo Uauy Dagach, hizo hincapié en la necesidad de contar con consumidores informados que ya no elijan vivir sano, sino que exijan vivir sano, que asuman un rol proactivo.

Agregó que ese cambio debe ocurrir a nivel de cada hogar, es allí donde se deben tomar –dijo-  decisiones tan importantes como qué es lo que se come o qué es lo que se compra.

“Nosotros debemos volver a los orígenes, a la alimentación de antaño basada en legumbres, frutas y verduras. Volver a comer juntos, sin televisión, estos elementos son tan importantes como la etiqueta del producto. Ahora la ley posibilita que sea más fácil elegir lo sano, pero eso no es suficiente a menos que las personas tomen conciencia de cómo vivir más saludable y las ventajas que eso les reporta.

La invitación es a que la empresa reformule los productos como se ha hecho en todos lados, es lo que se ha hecho con el pan con la reducción del sodio. Es una invitación a moverse en la dirección correcta, esto no es contra el negocio, es a favor de la salud de los chilenos”, concluyó el especialista.

Los colegas interesados en abordar este tema desde otro punto de vista o en mayor profundidad puede escribirnos para contactar a la decana Mirta Crovetto, quien se ha especializado en el análisis de patrón alimentario y factores alimentarios que se vinculan con cáncer, entre otros.

Fuente: UPLA

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