4 noviembre, 2014

La reducción del peso y el mejoramiento de la suspensión son las características del renovado auto solar.

Mejoraron la suspensión y redujeron un tercio de su peso. Hoy el equipo multidisciplinario de estudiantes de la Universidad Santa María tiene las piezas listas para ser instaladas en E2, el vehículo solar creado por sansanos para competir por en la Carrera Solar Atacama.

En su primera versión, Ergón se destacó por su diseño aerodinámico ante sus competidores, ganando un premio otorgado por LAN. Sin embargo, no pudo apropiarse de los primeros lugares de este rally ecológico. Es por eso que el equipo de estudiantes tras este proyecto, estudiaron la forma en que podrían optimizar el vehículo para hacerlo más rápido.

Para lograr el objetivo, mejoraron la suspensión a través de un nuevo diseño que se basó en mayor utilización de aluminio para hacerlo más ligero: “El aluminio es un material muy caro, pero logramos conseguir un auspiciador y con eso partimos la construcción de las piezas, las cuales se demoraron un año en ser elaboradas”, explica Francisco Cofré, estudiante de Ingeniería Civil Mecánica del Campus Santiago USM e integrante del equipo de E2.

Luego de realizar pruebas de los nuevos diseños sobre la estructura del Ergón 1, los sansanos se preocuparon de hacer algunas mejoras en las piezas para que estén perfectas en la segunda versión del vehículo solar.

Uno de los elementos que caracteriza al nuevo vehículo, y que fue creado por los estudiantes, es el sistema de doble bandeja, el que tiene por objetivo reducir el efecto de arrastre del neumático al amortiguar: “reducimos el roce con el suelo y la pérdida energética”, señala Cofré.

Otras de las piezas elaboradas fueron el kingpin (elemento que une las bandejas), masas del auto para unir el eje con las ruedas, y un sistema de frenos con la innovación de contar con un resorte para autodevolución y no tener pérdidas energéticas por roce dentro del sistema al soltar el pedal del freno.

También, los sansanos se preocuparon de diseñar un sistema para que la suspensión de E2 aumente o disminuya su altura y cambie la inclinación del auto, aumentando o disminuyendo el impacto frontal con el aire mientras avanza, mejorando así la aerodinámica. La suspensión trasera es similar a la de una moto, lo que significa menos peso comparado con la suspensión de un automóvil común, además de ocupar amortiguadores de bicicleta. Por último, se decidió ocupar un solo motor para las cuatro ruedas, además de elaborar el sistema de dirección íntegro en aluminio.

Preparados para el rally ecológico

La fabricación de todas estas piezas diseñadas por estudiantes del campus Santiago USM, fue realizada gracias al auspicio de RMena. En tanto, el detalle del ensamblaje fue hecho por los estudiantes con el apoyo de profesores en el Taller Metalmecánico. Para esto, se armó un chasis de prueba en el que se montó toda la suspensión del auto para observar las piezas que había que mejorar. Otro elemento que destaca en el E2 son las llantas para los neumáticos, las cuales, en conjunto con la estructura completa del auto son de fibra de carbono, mismo polímero utilizado en el chasis de los vehículos que participan en la Fórmula 1.

En total, son 21 piezas las que se trasladaron desde el Campus Santiago hacia Casa Central para armar el E2. El 8 de noviembre el equipo viajará al norte para estar presente en las pruebas técnicas y prepararse para el 13 de noviembre, fecha en la que el auto solar de la USM iniciará su competencia en la Carrera Solar Atacama por cuatro días (aproximadamente 1400 kilómetros).

“Estamos apostando a ser los ganadores. Hemos hilado fino en cada una de las iteraciones que hemos realizado para obtener como resultado uno de los auto más livianos, compactos y aerodinámicos en su categoría. Nos conviene estar dentro de los primeros puestos para así motivar a más auspiciadores y, quizás, el proximo año competir en el mundial de Australia.”

Los sansanos que participaron en la fabricación de piezas son Mauricio Reyes, Adolfo Gaete, Jorge Salas, Gonzalo Valencia, José Aburto y Francisco Cofré. El trabajo ha sido arduo pero este equipo está orgulloso del resultado y agradecido del apoyo recibido por el Departamento de Mecánica de la USM, principalmente a través de sus profesores del Taller Metalmecánico: Claudio Aravena, Jaime Núñez y Manuel Vicencio. También destacan el rol que cumplieron los auspiciadores Rlay, Fuselco, Schréder, Schaeffler, Dunlop, Asmar, Rhona, Tarpulin, Technoclean, Lan, Thyssenkrupp, Fidae, R.Mena, Mec UTFSM, IEG, SERC CHILE, Loctite y Tesla, pues creyeron en este proyecto.

Fuente: USM

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