21 diciembre, 2015

Una mirada crítica respecto de los compromisos que dejó el acuerdo de París en la COP21 nos compartió el académico y director de la Escuela de Sociología de la U. Católica del Maule, Dr. Julien Vanhulst, esto porque a su juicio todo descansa en compromisos voluntarios sin obligaciones precisas.

“Buena parte del acuerdo proviene de cumbres y conferencias previas de las partes y, finalmente, todo descansa en compromisos voluntarios sin obligaciones precisas y vinculantes para los países. Puede ser también esta poca claridad que explica este clima de esperanza que generó el acuerdo”, comenzó diciendo el sociólogo.

Esta situación, explica el Dr. Vanhulst, se puede leer desde dos aristas: la primera como lectura del acuerdo como un resultado en el contexto de la situación de las negociaciones políticas internacionales sobre el clima; y la segunda como evaluación del contenido del acuerdo a partir de la necesaria estabilidad climática.

Acuerdo Político

Bajo la primera perspectiva, expresó el académico, el texto de París es “El mejor resultado posible” (según lo expresó el presidente de la COP21, Laurent Fabius). Es el resultado de la negociación entre 196 países cuyas trayectorias de desarrollo buscan el crecimiento económico, el incremento de la producción mundial de bienes y del consumo de los mismos. Por consiguiente, el texto es poco preciso en cuanto a las acciones concretas para alcanzar reducir las emisiones de gases a efecto invernadero, sin metas claras y, si se acordó revisar las situaciones y metas a 5 años, se posterga el balance neutral durante la segunda mitad del siglo XXI.

“Así, no se rompe la senda trazada desde más de veinte años, desde que se firmó la Convención Marco sobre Cambio Climático en la Cumbre de Rio en 1992, y que no ha permitido resultados concretos, al contrario, las emisiones de gases a efecto invernadero crecieron de un 50 por ciento en el mismo tiempo”, postuló el sociólogo.

Uno de los principales logros, comentó, es simplemente haber firmado un documento para no repetir fracasos anteriores.

Acuerdo Climático

Bajo la segunda perspectiva que señala Vanhulst, primero debemos recordar que según los expertos científicos para evitar impactos catastróficos no se puede superar un aumento de 1,5º.

“Para alcanzar este objetivo, bajo el Acuerdo de París, la responsabilidad recae en cada país (a través de las llamadas contribuciones nacionales); y aunque deben ser informadas periódicamente, no son obligatorias. Así que el texto, lejos de ser vinculante, descansa en medidas voluntarias; y si consideramos las contribuciones nacionales actuales, el escenario es de un aumento de la temperatura global superior a 3º”, manifestó el experto.

Contribución de Chile

A pesar de contribuir poco a las emisiones globales (con alrededor de un 0,3 por ciento), comentó el Dr. Vanhulst, desde los años 1980, Chile aumenta sostenidamente sus emisiones de gases a efecto invernadero, las que tienen como principales fuentes la producción de electricidad, las industrias y el transporte.

El 29 de septiembre 2015, indicó el sociólogo, el gobierno presentó su Contribución Nacional para la COP21, la cual incluye dos objetivos de mitigación de emisiones para 2030: un objetivo incondicional de reducción para 2030 del 30 por ciento en la intensidad de las emisiones por unidad del PIB con respecto a 2007, lo cual es equivalente a un incremento de 222 por ciento respecto de 1990, un objetivo condicionado al apoyo financiero internacional como lo es la reducción para 2030 de 35-45 por ciento en la intensidad de las emisiones por unidad del PIB con respecto a 2007, lo cual es equivalente a un incremento de 154-198 por ciento respecto de 1990.

“Se incluye también como parte del compromiso, la recuperación y manejo sustentable de 100 mil hectáreas de bosques degradados y la forestación de otras 100 mil hectáreas. Estos compromisos quedan condicionados a la aprobación de modificaciones de la Ley sobre Recuperación de Bosque Nativo y Fomento Forestal y a la prórroga del Decreto Ley 701 y la aprobación de una nueva Ley de Fomento Forestal”, sentenció el investigador.

Bajo el marco del reciente Acuerdo de París, puntualizó el docente universitario, Chile puede perfectamente seguir esta senda insostenible y además experimentar importantes impactos que implican una necesaria política de adaptación. Así, si miramos esto desde la sociedad civil, no hay nada que celebrar, y menos pensado a los que serán más afectados por estos impactos.

“El necesario Acuerdo de París es totalmente insuficiente para responder a la crisis ambiental actual y a su manifestación bajo los cambios climáticos. Y si los gobiernos no toman las responsabilidades adecuadas, la sociedad civil tiene un importante papel para ir más allá de este tipo de espectáculo político y construir alternativas efectivas frente al cambio climático”, recalcó el académico.

Fuente: UCM

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