19 abril, 2016

Motivado por avanzar a paso firme en su formación profesional del área de la salud se encuentra el joven oriundo de San Rafael, Roberto Ayala Erazo, quien ingresó a la Universidad Católica del Maule a la Escuela de Psicología, siendo muy bien recibido por la comunidad universitaria y compañeros en general.

Luego de salir del Liceo Abate Molina de Talca -relata el estudiante- debió postergar su ingreso a la educación superior por un año, periodo que le sirvió para decidir la carrera y adelantar materias luego de conocer los ramos qué se venían en primer año.

“Llego con todas las ganas de cumplir con las exigencias de la Universidad y no defraudar a quienes me han apoyado”, señaló Roberto, quien se reúne más de una vez por semana con la encargada de inclusividad de la UCM, profesora Romina Gutiérrez, quien desde la Vicerrectoría Académica del plantel colabora para el logro de los objetivos académicos de los estudiantes con discapacidad de la Universidad.

“Toda persona tiene una dignidad y en ella somos todos iguales y nos debemos respetar. Ese es el prisma que nos hará ver la vida de forma más sencilla, ya que no deberemos ver la inclusión en temas particulares, debemos hablar de personas. Ese perfil es que estamos tratando de trabajar con nuestros estudiantes, y con ello tenemos avanzado un gran paso, porque todo lo demás es consecuencia de ese primer paso”, destacó el rector UCM, Dr. Diego Durán.

Estudiar Psicología

A sus 19 años, se confiesa amante de su núcleo familiar compuesto por su madre y sus cuatro hermanas, a quienes agradece todo el apoyo que le permiten hoy cursar Psicología.

“Psicología es la meta que me propuse al salir del Liceo. Empecé a investigar sobre la carrera y es muy satisfactorio haber logrado entrar. Me motiva mucho el trabajo social con jóvenes, me gusta escuchar, comprender y ayudar a las personas”, comenta sobre su decisión el estudiante.

“Mi familia está muy alegre por mi ingreso a la Universidad, siempre quisieron que estudiara leyes, pero lo mío siempre fue más por el lado científico”, agregó.

A fines de marzo, Roberto completó la ronda de entrevistas de presentación con sus profesores y compañeros de curso, cuestión sobre la que señala que “terminé de conocer a todos mis profesores recién y la recepción ha sido muy buena. Más que buena onda siento que los profesores son abiertos a conversar con ellos, a que uno les pregunte, no son profesores que a la primera te digan que no. La Universidad tiene un ambiente cercano y mis compañeros de curso también”, destacó.

Un rol fundamental en este camino fue el apoyo y la confianza depositada en él por parte de su profesora jefe, María Isabel Rojas, profesora que lo acompañó desde 7mo a 4to medio, y con quien depuró su forma de estudio basada en apuntes, grabaciones, resolución de guías y uso de apoyos tecnológicos para su educación.

“Sean atrevidos y no tengan miedos. Cada vez el mundo se está abriendo más puertas, la sociedad se está adaptando a nosotros y las universidades también hoy conocen los requisitos que necesitamos”, manifestó Roberto instando a otros jóvenes que tienen la misma idea en mente, aclarándoles que “seguro no será todo fácil, pero en la vida nada es fácil. Si se les dan la oportunidad deben tomarla, y si les va mal, al menos tendrán la experiencia”.

En el ingreso 2015, ingresó a la U. Católica del Maule la estudiante Nicole Urrutia Molina, a la Escuela de Pedagogía en Educación Especial, alumna que como Roberto se encuentra cursando su formación profesional bajo el alero de la #EducacionConSentido.

Fuente.: UCM

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