29 abril, 2016

​De 164 comunas en el país con registro de no donantes, Talca es la que lidera con 1.233 personas inscritas ante notario a la fecha y Cauquenes en tercer lugar, tras Santiago.

 10 mil 335 chilenos en el país han hecho los trámites para manifestar su opción de no donar sus órganos. La ciudad de Talca encabeza el cuadro con 1233 doblando en cantidad a Santiago que tiene 607 que pese a que sextuplica en habitantes a la capital del Maule su proporción de “No Donantes” es ostensiblemente menor.

La comuna de Cauquenes que pese a tener menos habitantes que Talca sigue de cerca a Santiago con 558 ciudadanos que en plena facultad civil, es decir, mayores de 18 años, optaron por no entregar sus órganos una vez fallecidos.

Recordado es el caso del pequeño Felipe Cruzat, que murió esperando un trasplante hace algunos años, y tuvo una chance con el corazón de una mujer de 44 años que falleció de una muerte cerebral en el Hospital de Talca. Pero fue en la ciudad maulina, que familiares de la mujer decidieron no donar sus órganos argumentando motivos religiosos, quitándole a Felipe en ese momento, una oportunidad para vivir.

Al respecto el académico de la Universidad de Talca, Miguel Bustamante, explica que, existe mayor disposición a la donación de órganos por parte de los jóvenes al estar más informados del proceso de donación de órganos y mayor rechazo en gente de mayor edad y en estas ciudades al parecer hay un aumento considerable de adultos mayores.

El académico agrega que según sus estudios, las personas muchas veces se dejan influir por lo que aparece en el cine y las producciones de ficción en TV que muestran «recuperaciones milagrosas». «Las personas tienen miedo de pensar en el panorama de dejar de estar vivos y perder cualquier posibilidad de seguir viviendo, porque no saben que la muerte cerebral es irreversible y creen que si su cuerpo respira aún, van a perder esa oportunidad de sobrevivir. Y también aplican lo mismo a sus familiares. Eso reafirma que ellos decidan también no donar los órganos de sus parientes aunque ellos hubieran tomado la opción de sí hacerlo”, dice.

“Creo que los números de no donantes en Talca son importantes, y en lo que yo he estudiado he visto que si bien muchas de las personas se muestran indiferentes, más de un 30% no quiere estar disponible para donar, lo cual es bastante. Más si le sumamos que al 70% restante muchos no donan por opción de sus familias tras su fallecimiento. Hay una especie de temor de perder la vida y eso se debe mucho también a la influencia de los medios”, finalizó.

Fuente: UTALCA

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