17 mayo, 2016

Construir y validar pruebas adaptativas informatizadas para evaluar la lectura y comprensión de textos escolares, es el objetivo principal de la investigación que lidera el Dr. Juan José Navarro, académico de la Facultad de Educación de la Universidad Autónoma de Chile.

El trabajo tendrá una duración de dos años, y cuenta con financiamiento del Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDEF) del Ministerio de Educación, con cuyos representantes sostuvo una reunión informativa en Santiago, junto a investigadores asociados de esta misma casa de estudios y de la Universidad de La Frontera.

La Coordinadora nacional de la Unidad de Educación Especial del MINEDUC, Alida Salazar, señaló que “el enfoque del diseño del instrumento tiene un especial interés para el Ministerio, en la medida que significa una mirada más cualitativa de la educación y no solo basada en la nota”.

En ese sentido, explicó que en los establecimientos educacionales las evaluaciones “debieran ser un apoyo a los aprendizajes y no un objetivo en sí mismas”.

Añadió que dicho instrumento “aporta mucha información tanto para el profesor como para el alumno y su familia, porque proyecta al alumno acerca de cómo mejorar” su rendimiento escolar.

Por su parte, la Coordinadora del área de Educación y Ciencias Sociales de FONDEF, Dánisa Chelén, indicó que el estudio “cumple con todos los criterios de adjudicación, evidencia una muy buena calidad científica y tecnológica, y esperamos tenga un alto impacto una vez que esté finalizado”.

Recordó que “hay otros trabajos en este ámbito, pero éste en particular tiene distinciones muy claras. Cuando entregamos financiamiento, buscamos justamente líneas de trabajo nuevas”.

La investigación se denomina “Diseño y validación de una Batería Adaptativa Informatizada para la evaluación de procesos implicados en la lectura y comprensión de textos”, y se ejecutará hasta el año 2018 en las regiones Metropolitana, de O’higgins y de La Araucanía.

Dicha prueba, de base informática, considerará distintos niveles de dificultad asociados a cada ítem, así como diversas pautas de mediación en función de las respuestas que entrega el alumno, buscando superar las limitaciones de los tests convencionales.

Sus resultados permitirán identificar dificultades específicas que pudieran interferir en los aprendizajes de los estudiantes y el tipo y grado de apoyo que pudieran requerir para elevar su rendimiento escolar.

Fuente: UAUTÓNOMA

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