30 agosto, 2017
  • En el marco del centenario de Violeta Parra, la Universidad de Santiago de Chile y el Colectivo Memorarte convocaron a un taller de arpillera, técnica textil inspirada en la folclorista nacional. “Con esta actividad buscamos acercar la técnica de las arpilleras a la comunidad, pues pensamos que permite una interacción social muy rica”, sostuvo la vicerrectora de Vinculación con el Medio de la Universidad de Santiago de Chile, Dra. Karina Arias Yurisch. 

 Este año se conmemora el centenario de Violeta Parra, artista que se transformó en un referente de la música popular chilena. Sin embargo, su veta no sólo se plasmó en la canción, sino que también exploró distintos matices artísticos, entre ellos la arpillera.

En ese sentido, y en el marco de las actividades conmemorativas del natalicio, la Universidad de Santiago organizó un taller dedicado a esta técnica abierto a la comunidad. Si bien se esperaban 50 personas, finalmente recibieron tantas inscripciones que se tuvieron que organizar dos eventos para doscientos asistentes cada uno.

El primero de ellos se realizó este miércoles, donde llegaron más de 200 mujeres hasta la explanada central de esta casa de estudios. La actividad fue organizada por la Corporación Cultural, que contrató al colectivo Memorarte: Arpilleras Urbanas, para dictar el taller de la técnica textil.

De acuerdo a la vicerrectora de Vinculación con el Medio de la universidad estatal, Dra. Karina Arias Yurisch, esta es una iniciativa que partió hace unos meses en Porto Alegre, en la última reunión de la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo (AUGM), ocasión en la que seleccionó la obra artística de Violeta Parra para representar a este grupo de planteles latinoamericanos en términos culturales.

“Con esta actividad buscamos acercar la técnica de las arpilleras a la comunidad, pues pensamos que permite una interacción social muy rica”, sostuvo la vicerrectora. En esa misma línea afirmó que la expresión artística facilita que las mujeres puedan conversar sobre sus sentimientos, en una instancia que apela a ese florecimiento emocional.

En ese sentido, el director de la Corporación Cultural de la U. de Santiago de Chile, Pablo Gutiérrez, adelantó que el trabajo final que salga de los bordados de las arpilleras representará a la U. de Santiago en el próximo seminario de AUGM. Gutiérrez agregó que esta misma pieza servirá como un faldón para la Orquesta Clásica de la Universidad de Santiago, que será utilizada en el Aula Magna de la institución.

Para la directora del colectivo Memorarte: Arpilleras Urbanas, Erika Silva, esta es una manera de rescatar otro de los tantos legados de la cantautora chilena. A juicio de Silva, bordar es una manera de incidir en la escena pública. “Violeta hablaba a través de sus arpilleras”, expresó.

Entre las asistentes estuvo Julia Azúa, quien mientras trabajaba en la Vicaría de la Solidaridad en tiempos de dictadura, se dedicó durante 10 años a bordar representaciones de la realidad del país en aquella época. Comentó que la técnica se convirtió en el medio que tenía ella para subsistir y alimentar a su familia, pese a que era un trabajo que debía realizarse de manera clandestina.

Otra de las participantes fue María Alejandra Uriarte, quien reside hace más de 17 años en Isla Margarita, Venezuela, y que en su paso por Chile no dudó en inscribirse en el taller. “Mis padres son chilenos, pero yo nací en Venezuela. Mi mamá amaba a Violeta Parra y es un legado que tengo desde muy pequeña, su arte y su música”, comentó.

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