Daily Archives: 6 febrero, 2018

Niños y redes sociales: ¿cómo establecer los límites?

YouTube, Snapchat, Instagram, Facebook o Whatsapp son algunas de las redes sociales a las que tienen acceso los menores de edad, y es que los niños de hoy son “expertos” en el uso de tecnología, pero ¿a qué edad es recomendable entrar en ellas?

El desarrollo social de los niños comienza en la infancia temprana donde son los padres y cuidadores principales, las figuras de apego y de relaciones sociales. Sin embargo, en la medida que crecen y se desarrollan se va ampliando el círculo de relaciones sociales hacia lo extra familiar. Como lo explica la psicóloga infanto-juvenil Fernanda Orrego, académica de la Universidad San Sebastián, “aproximadamente desde los 7 años en adelante, los vínculos de amistad comienzan a tomar una fuerza y una especificidad. Y es durante la pubertad y adolescencia que la amistad se profundiza y las relaciones sociales se vuelven un eje central de la vida”.

Es en este contexto en que las redes sociales cobran relevancia en tanto son una manera más de estar en contacto con los pares. “Es en este periodo en que por lo general, los púberes y adolescentes buscan incorporarse a redes sociales. Pero lo importante es que cada adolescente tenga conciencia que estar en las redes sociales implica exposición y por lo tanto debe tener la capacidad para evaluar la manera en que desea participar y cuanto exponerse”.

Y como esto no es sencillo de manejar es que las mismas redes sociales intentan regular poniendo edades mínimas para registrarse en ellas: 14 años en Facebook y 13 en Instagram, por ejemplo. Sin embargo, lo más complejo es el uso de whatsapp, ya que no tiene edad mínima y depende sólo de que los padres decidan que su hijo tenga celular con acceso a internet e instale la aplicación, pero para la especialista, tampoco se sugiere su uso antes de los 12 años.

Regular, supervisar o prohibir

Fernanda Orrego plantea lo complejo que es  y el dilema que provoca en los padres el regular el uso de redes sociales, “ya que algunos caen en el sobre control y desean leer todo lo que sus hijos escriben, pero eso atenta contra la sensación de confianza de la relación y la posibilidad de que los púberes y adolescentes sientan que tienen privacidad y espacios propios en su vida”.

Para la psicóloga especialista en niños y adolescentes lo más importante es enseñar a los púberes y adolescentes la importancia de no entregar información personal, así como también de conocer sus límites y los riesgos de transgredirlos, “por ejemplo que no se saquen fotos con poca ropa y las publiquen; y  a la vez estar muy disponibles en caso de que sus hijos sientan que necesitan ayuda porque los están molestando, acosando o se sienten en una situación de la que no pueden salir”.

“Selfies” y autoestima

El tema de las fotos en redes sociales es otro punto en el que poner atención. La psicóloga plantea que publicar una selfie no es un problema en sí mismo, sino el efecto que esa selfie tiene sobre los demás. “Durante la pubertad y adolescencia se está reelaborando la identidad, por lo cual es un periodo de múltiples inseguridades. Es por eso que durante ese periodo es que necesitan mucho reconocimiento y el de los padres no es el principal buscado, sino el de los pares”, enfatiza Orrego destacando que el problema de las selfies es cuando se utiliza como medición de la aprobación de los pares, “cuantos ‘me gusta’ tiene, por ejemplo, y se toma esta medición como el valor propio”.

Ante este punto, la académica dice que es importante poder ir construyendo una identidad en los hijos, “que no sólo contemple la dimensión externa y estética, sino también interna, emocional y de intereses. En la medida en que hayamos ayudado a nuestros hijos a descubrir estas facetas internas y construido seguridad desde chicos, es menos probable que su autoestima radique en la aprobación de la selfie”.

Finalmente la psicóloga insiste en recomendaciones que no están demás volver a recordar:

  • No entregar información clave para identificar donde viven o teléfono de contacto.
  • Ser conscientes que el mundo virtual no es un juego y pueden ser heridos si no se cuidan.
  • Reconocer que la vida contempla el mundo virtual de las redes sociales, pero que lo más importante es quien soy en la vida real.
  • Nunca olvidar dedicar tiempo a los amigos fuera de lo virtual.
  • Siempre pedir ayuda si siente que está viviendo algo doloroso, incómodo o simplemente tiene dudas de si lo que está sucediendo está bien.

Concurso: dibam te invita a contar tu mejor historia de amor en clases

El Museo de la Educación Gabriela Mistral, perteneciente a la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam), ha lanzado un concurso que pretende revivir las historias de amor más significativas durante la época estudiantil. La iniciativa, enmarcada a dos semanas del día de San Valentín, invita a compartir estos recuerdos.

El concurso consiste en enviar un relato de no más de 200 palabras, de una historia romántica, real o fantástica, que esté contextualizada bajo la época del colegio o universidad. Amores imposibles, fugaces, rupturas, relaciones que sobreviven hasta hoy, y mucho más.

“Como Museo de Educación estamos buscando siempre retratar historias de nuestros protagonistas, que en este caso son todos los que son o fueron alumnos”, declara Fernanda Martínez, encargada de Desarrollo Institucional del museo.

Los interesados tienen hasta el 13 de febrero para enviar sus historias, las que serán publicadas al día siguiente en el fanpage del Museo de Educación. Allí, la historia que tenga mayor cantidad de “me gusta” será la ganadora de un set de publicaciones del museo y de otras instituciones de la Dibam.

La institución está constantemente recopilando testimonios de vivencias que ocurren en la sala de clases: torpedos, cimarra o el camino a la escuela son parte de los relatos que han recogido hasta ahora.

Los ganadores serán informados el 21 de febrero a través del fanpage. Quienes quieran enviar sus relatos, o recibir más información, pueden escribir a desarrollo.megm@museosdibam.cl.

Decisiones y acciones para un camping cómodo y seguro

Cuidar el medio ambiente y a sí mismo, así como adaptarse al lugar que se va a habitar, son aspectos esenciales para quien se prepara para salir de camping. Además, el equipamiento, la alimentación y las medidas de seguridad, son factores que siempre hay que tener presente, sobre todo cuando se trata de explorar un entorno natural.

Chile brinda todas las condiciones para conocer nuevos destinos y maravillarse con su belleza natural, pero la responsabilidad es fundamental. No sólo para evitar accidentes personales, sino también daños ambientales.

Francisco Sánchez, director de la carrera de Ingeniería en Expediciones y Ecoturismo de la Universidad San Sebastián dice que “lo primero que uno debe saber bien es el lugar que va a habitar, entendiendo que se trata de conocer el medio donde acamparemos y adaptarnos a eso”.

“En la zona norte tenemos desierto, después están los valles centrales que incluyen montañas con mejor accesibilidad y el sur y la Patagonia con un clima bien marcado. Esto implica definir tres tipos de equipamiento y formas distintas de explorar”, dice Sánchez. No obstante, precisa que hay elementos que se repiten o igualan al momento de resolver el tipo de equipamiento y la seguridad que necesitamos para el camping. En ese sentido, el académico de la USS sostiene que nuestro refugio y lugar de descanso es primordial y eso es lo que nos brinda la carpa.

“Si vamos a estar en la playa, las carpas de este tipo son de mayor altura y pesadas, además de que toman más tiempo para armar, aunque nos brindan un entorno seguro, ya que evitan que nos llegue directamente el viento, aunque en sí no tienen un efecto respecto a la temperatura”.

La idea es que la carpa impida “la pérdida de calor por convección o contacto del viento con nuestro cuerpo y para elegir una, hay que considerar que existe una amplia gama que está determinada por el precio, la altura y las dimensiones que uno quiere en el interior”.

“Después vienen las carpas de estaciones. Están las de dos estaciones que son para los valles centrales que sirven para recibir el viento y las precipitaciones. Son más bajas y livianas que las de playa, son cómodas y permiten un buen descanso, siendo las ideales para las personas que quieren hacer camping”.

Un elemento a considerar es el cobertor o cubre carpa, el cual se utiliza para aislar de la humedad y el agua. El problema es que en estas  carpas la distancia de este implemento con la carpa es de poco centímetros, por lo que hay que tener cuidado con el viento y no ejercer presión o empujar este cobertor para que no se filtre el rocío o agua. Son carpas ideales porque pueden llevarse en la mochila, son de poco peso y fácil traslado en el caso de una exploración o travesía.

También existen las carpas de tercera y cuarta estación, pensadas para la montaña, pero son de alto costo e innecesarias para hacer camping en zonas que no son muy extremas en cuanto a viento y nieve.

El saco y la ropa

Francisco Sánchez indica que para mantener la temperatura corporal y dormir cómodos es necesario elegir bien el saco de dormir. Hay distintas categorías de acuerdo a la temperatura de trabajo óptima y máxima.

En ese sentido, el académico precisa que “la gente se guía muchas veces por la temperatura máxima y compra un saco de 18 grados bajo cero que en realidad funciona en forma óptima a 5 grados sobre cero” y si llega a su tope, termina colapsando y no proporcionando abrigo. Además enfatiza que para la playa o el valle no se requiere un saco de dormir de tan baja temperatura, sino que uno estandarizado.

Casi tan importante como el saco, será la colchoneta, encargada de aislarnos con el suelo de la carpa y así evitar una pérdida de calor por contacto.

En cuanto a la ropa, la clave es vestirse por capas y Sánchez señala que “la primera que va en contacto con el cuerpo tiene que mojarse y secarse rápidamente, por lo que están hechas de telas muy respirables”.

“La segunda capa es para mantener la temperatura y se trata principalmente de la tela de polar, que funciona bien en climas secos, pero cuando hay humedad o lluvia se requiere la tercera capa que puede ser una chaqueta de pluma si es para protegerse del frío y la nieve o impermeable como de Gore-Tex, para que el agua escurra”, explica el docente.

Si se trata del calzado, Sánchez dice que un bototo tradicional de caña media es suficiente, porque la clave es el uso de calcetines que permitan mantener los pies secos y a buena temperatura.

Por último menciona, la mochila, la cual no debe ser de mayor tamaño de lo que necesitamos. “Se habla de litros y no de los kilos porque mide volumen del interior, pero que son importantes si se trata de hacer una larga travesía”, afirma Sánchez.

Por eso, sostiene que si “vamos a permanecer varios días en la playa, necesitamos un bolso para la ropa y un cooler donde guardar la comida, pero si se trata de un camping para luego moverse y explorar, hay que elegir una mochila que limite el peso de trabajo, de acuerdo al tamaño de la persona”.

En cuanto a la seguridad, Sánchez recomienda, “revisar el entorno antes de instalar una carpa y ver que no haya cursos de agua muy cerca y que sea un área despejada. Lo primordial es tener claro dónde se puede salir y cómo hacerlo en el caso de un accidente”.

Además, recalca que se debe actuar con mucho cuidado con el uso del fuego  respetando la prohibición de hacer fogatas para evitar incendios; y tener un adecuado manejo de la basura, no abandonando elementos como vidrios y plásticos.