13 marzo, 2018

El académico Francisco Contreras, de la Escuela de Parvularia de la U. Católica del Maule destaca que este recurso pedagógico puede optimizar la enseñanza del idioma en los preescolares.

Un “recurso metodológico notable para la incorporación del idioma inglés en los preescolares” es el medio de origen japonés, kasmishibai, así lo destaca el académico Francisco Contreras, coordinador de la mención Inglés Inicial, de la Escuela de Educación Parvularia de la U. Católica del Maule, sede Curicó.

El Kamishibai, explica el profesor, “es un pequeño teatro de papel; un recurso participativo ideal para contar historias a través de la combinación del uso de láminas dibujadas a mano como apoyo visual y que se asocia a la narración llamativa en vivo de un presentador o presentadora encargada de hacer el relato de manera llamativa, entretenida”.

Es por esto, que en el proceso formativo de las estudiantes de la mención Inglés, particularmente de quinto semestre se ha incorporado la enseñanza de esta metodologías.

“Usualmente se le ha empleado como un recurso de Lenguaje y Comunicación u otras áreas del currículum escolar, sin embargo para desarrollar el “storytelling” –entre otras- o el arte de contar cuentos en Inglés sus potencialidades son enormes”, según refiere el académico. Por lo mismo, agrega, “lo empleo desde hace años como una experiencia de trabajo para familiarizar a las estudiantes de educación parvularia en la mención Inglés inicial con las variadas posibilidades de usos que tiene para expandir la comprensión auditiva y producción oral de los
niños y niñas en educación inicial”.

El profesor Contreras explica que el concepto japonés “Kami” significa papel y “shibai” es obra o drama. Los orígenes del Kamishibai no son muy claros, pero se ha podido establecer fehacientemente que sus raíces fácilmente se remontan a varios siglos atrás, al unirse a antiguas tradiciones de relatos que en Japón tenían el nombre de “Emakimono” o simplemente, “Emaki”.

La actual forma que conocemos del Kamishibai se desarrolló hacia comienzos de la década de los años treinta, teniendo un gran auge en la cultura nipona. Dicho auge fue sostenido hasta la época de post guerra cuando a fines de los años cincuenta desaparece frente al impacto masivo de la televisión que cambió los gustos y preferencias el público.

Por último, el académico agregó que “en el presente, se ha redescubierto su  potencial didáctico en distintos puntos del orbe y ha servido como un potente medio para introducir gradualmente nuevo léxico del inglés, gramática básica, familiarizarse con los sonidos propios del idioma y a la vez producirlos con ritmo y acentuación apropiadas”, finalizó.

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