29 mayo, 2018

Así lo señaló el destacado académico español en la inauguración del Centro de Investigación en Innovación, Desarrollo Económico y Políticas Sociales (CIDEP), de la FACEA.

Con la presencia del decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, profesor Óscar Fariña Hinojosa; del secretario de Facultad, profesor Galo López Z.; del director del CIDEP, Dr. Patricio Herrera, de directores de escuela, académicos, funcionarios y estudiantes, se realizó en el Auditórium del Campus Las Heras, la inauguración del Centro de Investigación en Innovación, Desarrollo Económico y Políticas Sociales (CIDEP), de la FACEA.

En la ocasión se realizaron dos conferencias a cargo de los profesores José Martínez Carrión y Manuel Llorca Jaña, quienes expusieron acerca del desarrollo humano y la desigualdad desde la historia antropométrica. Los académicos plantearon la necesidad de romper la dependencia en la historia económica de indicadores, como por ejemplo del ingreso per cápita, para medir el desarrollo humano. Martínez Carrión es doctor en Historia y profesor de Historia e instituciones Económicas de la Universidad de Murcia. Fundador y primer editor de Historia Agraria; forma parte de varios comités editoriales de revistas de investigación; por su parte, Llorca Jaña es licenciado en Economía por la Universidad de Santiago de Chile, certificado en Historia por el Birkbeck College de la University of London. Es magíster en Historia Económica Internacional y doctor en Historia Económica por la University of Leicester.

​En su presentación, Martínez Carrión señaló que en las últimas décadas, historiadores económicos han examinado importantes problemas históricos a través de la estatura humana: “Desde diversas fuentes se ha analizado la evolución de las tallas y otras medidas antropométricas, como el peso y el índice de masa corporal para distintas edades, grupos, clases sociales y etnias de diferentes lugares y contextos ambientales, que dan cuenta del estado nutricional y la calidad de vida de poblaciones históricas. El principal objetivo de la nueva historia antropométrica ha sido investigar las alturas físicas en el muy largo plazo, a fin de explorar las relaciones entre el crecimiento económico y el desarrollo humano y el impacto que los procesos socioeconómicos causaron en la nutrición, la salud y el bienestar. Con ello ha cobrado un renovado interés el viejo debate de los niveles de vida desde la Revolución Industrial, hasta entonces escorado hacia indicadores crematísticos, y muy protagonizado por el mundo anglosajón”.

​El investigador español agregó que “Este nuevo enfoque amplió la visión que teníamos del bienestar y de los niveles de vida y condujo el debate más allá de ámbitos europeos y norteamericanos. Es impresionante constatar la evolución en la talla y peso de los españoles o latinoamericanos y cómo determinadas circunstancias históricas han afectado a esta evolución. Los datos son coincidentes con indicadores tradicionales y demuestran con fidelidad el nivel de equidad en el bienestar de los ciudadanos en relación a su estatura, peso, origen social u oficio”.

Por su parte, el profesor Patricio Herrera, director del CIDEP, agradeció la presentación de tan importantes conferencias y reiteró el compromiso del Centro en promover la reflexión, investigación y publicación del trabajo académico de temas propios de la formación disciplinar de nuestra facultad. “La economía, la gestión y la administración son muchas veces la piedra angular en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria, y es por eso que nuestro Centro debe convertirse en una instancia promotora del pensamiento social económico al interior de nuestra Facultad y Universidad”, aseguró el académico.

El decano, profesor Óscar Fariña, manifestó sentirse esperanzado del trabajo que realizará el centro, ya que constituirá el lugar preciso para canalizar la reflexión académica respecto de estos temas: “A veces, en facultades como la nuestra solemos ser pragmáticos y diseñar estrategias para formar profesionales que vayan al mundo laboral para solucionar problemas inmediatos respecto a temas económicos y administrativos, por eso nos parece oportuno, y es lo que se ha planificado desde el decanato, incentivar la creación de este centro que más allá de las urgencias propias de la formación profesional se dedique a comprender mejor el cambiante mundo en las que estamos insertos, y desde esa comprensión poder construir una reflexión útil ya sea para la propia academia como para para la vinculación con el entorno”.

Al finalizar el profesor Daniel Cabrera moderó un panel con los académicos invitados y el público asistente abordando distintos aspectos de las interesantes exposiciones realizadas.

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