9 agosto, 2018
  • Jenniffer Barahona Poblete, facilitadora PACE del Centro de Apoyo al Aprendizaje de la Universidad Católica del Maule.

La universidad, hasta hace un tiempo atrás, para algunos jóvenes y sus liceos era algo inalcanzable. Sin embargo, gracias a un programa que apareció de forma tímida en el país, se pudo ampliar esta posibilidad a más estudiantes. El Programa de Acompañamiento y Acceso Efectivo a la Educación Superior (PACE), trabaja con distintos liceos a lo largo de Chile, pero específicamente en la región la Universidad Católica del Maule tiene 31 liceos a cargo, 10 de ellos que se sumaron este 2018, ampliando el beneficio a más alumnos que sueñan con
ingresar a la educación superior.

El objetivo de este programa es lograr que los alumnos con mejor rendimiento durante los cuatro años de enseñanza media, de cada uno de los establecimientos adscritos al PACE, puedan ingresar a la universidad, aunque sus puntajes PSU no lo permitan.

El ingreso de estos estudiantes marca un hito y un punto importante en cuanto a las expectativas de los jóvenes, los que, al enfrentarse a distintos obstáculos sociales, económicos, culturales y territoriales, hoy cuentan con la posibilidad de acceder a una carrera de educación superior.

Un ejemplo de ello son dos hermanas del Complejo Educacional Pencahue, que separadas en una generación, hoy son parte de la UCM, al ingresar el 2017 la mayor de ellas a Ingeniería Civil y este año, por la misma vía (PACE), hizo lo propio su hermana, a Educación Especial.

Esto muestra que sí es posible ingresar a la universidad y cambiar la historia de muchos jóvenes y familias, que ven como algo lejano la carrera universitaria, rompiendo paradigmas en esta sociedad, generando cambios también en las aspiraciones de estos alumnos, abriendo su mirada a distintas opciones a las que normalmente tienen. Las expectativas de nuestros jóvenes se han ido ampliando, conociendo la oferta disponible en la región, a lo cual se han mostrado temerosos, pero contentos, al

tomar nuevos desafíos, con familias orgullosas y colegios esperanzados en que más alumnos de las siguientes generaciones puedan cumplir su sueño de ingresar a la educación superior.

“Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente el pensamiento de la Universidad Católica del Maule”.

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