23 agosto, 2018
  • Cantantes, actores, actrices e incluso docentes y periodistas, tienen una alta carga vocal, por lo que preparar sus cuerdas vocales para el ejercicio de su profesión es fundamental para evitar daños posteriores.

Shakira, Adele y Sam Smith ¿qué tienen en común además de ser cantantes?, que todos han sufrido algún problema vocal, por lo que han requerido cirugía y tratamiento fonoaudiológico pre y post cirugía.

Sin embargo, hoy las cuerdas vocales se preparan y entrenan para rendir ante un ejercicio de mayor demanda vocal, como cantar, actuar o impartir clases  “somos el preparador físico del artista”, explica la académica de la carrera de Fonoaudiología de la U. San Sebastián, Sofía Madrid.

Para la especialista, tal como los deportistas siguen una estricta dieta alimenticia, los artistas deben seguir una cuidadosa pauta de higiene vocal, que consiste en una adecuada hidratación de las cuerdas vocales, evitar alimentos irritantes y deshidratantes como el té, café, ají, alcohol, cigarrillo entre otros; y “conductas fonotraumáticas” como gritar, actuar o cantar sin técnica o no descansar la voz, enumera la especialista.

Además, la terapia para cada artista es funcional y se adecúa a cada profesional. Así por ejemplo, en la primera sesión fonoaudiológica se instaura una rutina de calentamiento y enfriamiento vocal, porque “las cuerdas son músculos entonces se deben preparar. Si voy a correr una maratón primero preparo los músculos de mis piernas, lo mismo ocurre con la voz y después que la ocupo en cantar, ensayar o actuar, estas siguen en tensión y yo sigo hablando fuerte, entonces para relajar el músculo hay que hacer un enfriamiento vocal, sino se abusa de ella y se puede dañar”, explica la también coach vocal.

 

 

¡A entrenar!

El entrenamiento vocal es personalizado y ligado al contexto de cada artista, es decir, si es cantante, hay que saber qué estilo canta o si es  actor, conocer si debe proyectar o no la voz.

No obstante, obviando las particularidades, una rutina estandarizada en general busca el equilibrio de tres sistemas: respiración, fonación (vibración de cuerdas vocales) y resonancia, explica la académica USS.

Calentamiento

  1. Calentamiento inicial: ejercicio para preparar inicialmente los músculos. Se realiza una vibración labial o lingual en un tono sostenido y se mantiene el tono evitando que se acabe el aire completamente. Si el aire se acaba, es necesario tomar aire y repetir el ejercicio.

2.-Estiramiento y contracción: Con vibración labial o lingual, realizar un sonido similar al de una ambulancia, también conocido como glissando ascendente (une el tono más grave con el tono más agudo) y luego un glissando descendente (une el tono más agudo con el más grave).

3.- Control de la intensidad: con vibración labial o lingual, realizar un sonido a intensidad baja y luego a intensidad alta, emulando el sonido de una abeja cuando se acerca y luego se aleja.

Enfriamiento

1.- Contracción: Con la finalidad de relajar el músculo con vibración lingual se realiza un glissando descendente a baja intensidad.

2.- Mantención de tono cómodo a baja intensidad: con vibración labial, mantener un tono cómodo a baja intensidad. Si el aire se acaba, es necesario tomar aire y repetir el ejercicio.

La terapeuta también comenta que “este entrenamiento es parte de la prevención para evitar un posible daño en las cuerdas vocales, como los nódulos por ejemplo, los cuales son una especie de callosidades que se forman  en las cuerdas vocales producto de un trauma mecánico repetitivo en éstas”.

De ahí la importancia que los estudiantes de la  Universidad de Artes, Ciencias y Comunicación (UNIACC), cuenten con el equipo docente e internos de fonoaudiología de la U. San Sebastián, para preparar su voz, gracias a un convenio de colaboración firmado recientemente.

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