8 noviembre, 2018
  • El 39,8% de la población chilena tiene sobrepeso y, de seguir la tendencia actual, podría significar que en los próximos años se incremente el 31,2% de obesos que hay en el país.

“La obesidad y sobrepeso está siendo un problema cada vez más grave. Nos estamos acercando de manera preocupante a las cifras de Estados Unidos, país que lidera el ranking de obesidad a nivel mundial. Ellos ya están en el 35% de obesidad y nosotros ya alcanzamos el 31,2%. No digo que sea una cifra fácil de alcanzar, pero posiblemente pudiéramos llegar al 35% en diez o quince años más”, señala Rafael Jiménez, jefe de carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad de Valparaíso, a propósito del Informe Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe 2018, entregado ayer por la FAO.

Según el nutricionista, la última Encuesta Nacional de Salud (publicada  el 2017) ya advertía el preocupante estado nutricional por exceso en Chile. Algunos datos: el 39,8% de la población tiene sobrepeso, mientras que el 31,2% presenta obesidad. Sólo el 25% de la población presenta un estado normal. El 85% de la población es sedentaria (es decir realiza actividad física menos de tres veces a la semana) y solo el 15% consume las cinco porciones de frutas y verduras diarias recomendadas.

No se puede perder de vista, señala Jiménez, “el impacto de la obesidad sobre las Enfermedades Crónicas No Transmisibles. La obesidad trae consigo el riesgo de desarrollar diabetes, hipertensión arterial, colesterol, patologías cardiovasculares y cáncer. Todas ellas prestaciones de alto costo para el Estado”.

 

Obesidad y parto prematuro

Por su parte, la matrona y doctora en Salud Pública, Epidemiología y Ciencias de la Información Biomédica por la Universidad Paris VI (Francia), Paulina López Orellana, quien es profesora de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Valparaíso, sostuvo que el aumento de los índices de obesidad en las mujeres chilenas es uno de los factores que está incidiendo de manera importante en el alza de los partos prematuros que se registra en nuestro país.

“Un estilo de vida que fomenta el sedentarismo y la ingesta de comida chatarra, y que por tanto eleva los índices de obesidad, está teniendo efectos muy negativos en este plano, los cuales complementan los riesgos de origen obstétrico. Lo más complejo es que entre las más afectadas figuran las jóvenes de entre 18 y 29 años”, afirmó la especialista.

La profesora López -junto a un equipo conformado por docentes y estudiantes de dicho plantel- realizó un acabado estudio sobre los factores de riesgo asociados a niños nacidos en forma prematura. Por ello, y tras evaluar los datos referidos a más de cuatro millones de partos prematuros, concluyó que el desarrollo y las notorias transformaciones económicas y sociales que ha experimentado Chile desde 1990 no solo han generado profundos cambios epidemiológicos sino también socioculturales, lo que ha hecho que la maternidad sea asumida desde otras perspectivas y su concepto haya cambiado de gran manera, incluso entre las propias mujeres.

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