3 enero, 2019
  • El producto está dirigido a trabajadores y trabajadoras de ese centro de salud familiar y busca ser replicado en otros CESFAM.

Con el objetivo de generar espacios inclusivos para personas en situación de discapacidad dentro de la salud pública, un grupo cuatro estudiantes de la Universidad de Valparaíso desarrolló “Accediendo Junt@s”, proyecto que obtuvo el primer lugar del concurso de fondos concursables “Impacta UV 2018, desafío inclusión” de la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE). Las integrantes del equipo son Nathaly Fleming, Bárbara Rojas y Romina Pulgar, de Trabajo Social, y Nelyver Montenegro, de Fonoaudiología.

El proyecto constó de un ciclo de talleres para funcionarios y funcionarias de SOME y OIRS del Centro de Salud Familiar (CESFAM) Marcelo Mena de Valparaíso, con el fin de mejorar el acceso a la información de forma universal, generando como producto final una guía de atención inclusiva para quienes se desempeñan en el mencionado centro de salud.

Según indicaron las estudiantes en la ceremonia de cierre del proyecto, el objetivo de la guía es “dar consejería útil para una atención cada vez más inclusiva y de acceso universal, a disposición de las y los trabajadores del CESFAM Marcelo Mena”.

El instrumento sensibiliza en las temáticas de uso de lenguaje universal, adulto mayor, discapacidad auditiva, discapacidad visual, discapacidad cognitiva, discapacidad física, analfabetismo y buen trato. Respecto a las proyecciones, explicaron que “la idea es que se genere una mejora progresiva de la guía, que se puedan replicar los talleres en otros centros de salud de Valparaíso y agregar más temáticas relativas a la inclusión”.

La ceremonia de cierre estuvo encabezada por la directora de la Escuela de Trabajo Social, Elena Salum; el secretario académico de la Escuela de Trabajo Social, Mauricio Ureta; el director del CESFAM Marcelo Mena, Pedro López; la encargada del área SOME CESFAM Marcelo Mena, Ximena Escobar; y la coordinadora de Impacta UV de la DAE, Camila Rojas.

Pedro López indicó que “durante mi trabajo como director se han acercado muchos estudiantes para realizar diversos proyectos, pero hasta ahora ninguno ha generado un impacto tan grande en términos de capacitación e impacto a la comunidad, como es este proyecto que hoy culmina. Para nosotros fue bastante grato poder acceder a los contenidos del curso, capacitación a raíz de la cual se generó un valioso producto, que forma la primera parte de un proceso que queremos validar con los demás CESFAM de la Región, para poder generar a nivel de todos los SOME una forma diferente de acceso a la información por parte de los pacientes y entrega de información de manera inclusiva por parte del personal”.

Por su parte, Ximena Escobar explicó que “dos interrogantes de nuestra historia son: qué hacer para que los que no están, estén, y qué hacer para que los que tienen que acoger, acojan. Ahora hemos tenido una respuesta completa y oportuna, y en este momento sí fuimos capaces de darla, y dimos una respuesta inclusiva, completa e integral, que parte desde la reflexión del conocimiento de la generación joven de esta casa de estudios, que se suma y perfecciona con el trabajo amoroso y sacrificado que día a día los trabajadores y trabajadoras ejercen”.

Finalmente, la doctora Elena Salum afirmó que “es necesario recordar que este proyecto fue seleccionado como el ganador del primer lugar de los fondos concursables DAE, lo que también da cuenta de la importancia del reconocimiento que han tenido tanto en la formación académica como en la colaboración en proyectos sociales. Un elemento destacable en la carrera de Trabajo Social es saber reconocer en la misma práctica cuáles son las fallas que están teniendo, cuáles son las necesidades, y desde esas necesidades que se van detectando en la praxis profesional, levantar proyectos que sean co-creados en conjunto por los trabajadores del CESFAM Marcelo Mena y los usuarios, que creo que eso es lo más relevante para nosotros”.

Romina Pulgar Avendaño, estudiante de quinto año de Trabajo Social y una de las encargadas del proyecto, explicó que “la idea nació a través de una mujer que se atendía en el CESFAM que nos contó que el lugar donde más se sentía discriminada era en el área de salud, entonces pensamos que teníamos que hacer algo, y decidimos capacitar a los funcionarios en temáticas inclusivas. Primero teníamos considerado solo discapacidades, pero al co-crear esto, que es el plus que tiene el proyecto, el CESFAM nos indicó que también necesitaban incluir temáticas de adulto mayor, que si bien no es una discapacidad, las personas de ese grupo tenían capacidades reducidas de audición y visión, y es la población usuaria que más se atiende en el CESFAM. Y también el analfabetismo, porque es una barrera que impide una atención más inclusiva”.

“Nosotros buscábamos finalizar creando una guía inclusiva para que todos los funcionarios puedan consultar, y lo que queremos es que se replique y que también se puedan incluir más temáticas en el futuro, como diversidad sexual o de migración, que también son barreras que dificultan una buena atención en el área de salud. Nuestra idea como futuras profesionales es aportar con un granito de arena a la inclusión y ayudar a las personas que lo necesitan, lo que está muy ligado a la carrera que estudiamos”, cerró.