7 enero, 2019
  • El organismo autónomo se ocupa de resguardar la calidad de las investigaciones científicas en función del cuidado de los sujetos de investigación a través del respeto estricto de consideraciones éticas.

Como     el único en su categoría acreditado entre Santiago y Talcahuano se constituyó el Comité de Ética Científico de la Universidad Católica del Maule, certificación de calidad otorgada por la secretaria Ministerial de Salud de la Región del Maule, Dra. Marlenne Durán, quien firmó la resolución el pasado 20 de diciembre en nombre del MINSAL.

Este logro fue catalogado como un hito histórico para la UCM y la Región del Maule, lo que demuestra el compromiso del plantel con el desarrollo de una investigación de calidad y de la generación de mecanismos que permitan que el trabajo científico que se realice en el Maule priorice por sobre todo la vida e integridad de las personas, además de resguardar que dichos estudios cumplan los estándares de excelencia.

“Nosotros nos sentimos orgullosos de contar con el primer CEC acreditado en la Región, esto es una muestra de cómo se llevan a cabo nuestros valores y principios en la comunidad, nuestra esencia está en estar con la gente de manera transparente y respetuosa y que la ciencia sea un instrumento para el bienestar y el desarrollo de las comunidades respetando siempre su idiosincrasia y esencia”, declaró la Dra. María Teresa Muñoz, vicerrectora de Investigación y Postgrado de la UCM.

El CEC de la UCM, agregó la vicerrectora, se caracteriza por velar de manera autónoma, por el cumplimiento de todos los estándares éticos nacionales e internacionales en la investigación científica y por orientar a los investigadores, estudiantes y a la comunidad universitaria en potenciar sus proyectos de investigación no solo durante la postulación de un proyecto, sino que también en el desarrollo y cierre de los mismos.

Cuidar la vida y el bienestar

Una de las afirmaciones éticas más relevantes considera que el desarrollo del conocimiento, por muy necesario y bueno que sea para el progreso de la sociedad, nunca puede estar por sobre la vida o el bienestar de las personas. Estas y otras consideraciones éticas basadas en los tratados, códigos y leyes internacionales y nacionales fueron las que orientaron la reflexión de la UCM en la creación de este importante Comité.

El 2006 se promulgó en Chile, la ley 20.120, que encarga a los Comités de Ética Científicos resguardar por sobre todo la vida de los sujetos que son utilizados como objetos de investigación, labor que orienta a la Universidad Católica del Maule en los logros de la tarea científica con una mirada ética. Fundamentados en esta ley y su Reglamento, promulgado el año 2012, la UCM decretó su Política de Investigación el año 2016 y aprobó ese mismo año el reglamento que rige al Comité de Ética Científica de la institución.

Para el doctor en teología y experto en bioética, Marcelo Correa, quien actualmente es presidente del CEC de la UCM, es necesario reconocer el aporte que realizaron diferentes investigadores de distintas unidades del plantel, quienes fueron precursores de este organismo impulsado desde la rectoría. “El Comité de Ética Científica nace al interior de la Facultad de Medicina de la UCM como lugar natural del desarrollo de la experimentación en seres humanos, pero la UCM valorando la importancia de este organismo en todas las áreas del conocimiento, creó un Comité de Ética Científico único, labor que estuvo a cargo de académicos como Doctor Víctor Hugo Monzón de Ciencias Básicas, la doctora Andrea Huidobro y el doctor David Schnettler de medicina entre muchos otros”, comentó.

Sobre la acreditación del CEC, el Dr. Correa, junto con agradecer el trabajo del equipo compuesto por 12 personas, quienes se destacan por su excelencia académica e integridad personal, expresó que “Buscamos que las investigaciones que se realizan en el Maule y en la Universidad Católica del Maule sean de calidad cuidando a los sujetos que son ocupados en la labor científica, respetando a los más vulnerables (…) Durante este tiempo de creación y consolidación del Comité, fuimos dando paso en la creación de reglamentos, formar y educar a la comunidad universitaria sobre la relevancia de la ética en la labor científica, en la validez de las investigaciones a través de su buen hacer. Son más de 7 años de trabajo para llegar a este resultado, del que nos sentimos orgullosos como comunidad universitaria”, finalizó

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *