14 enero, 2019
  • Quemaduras, ahogamientos, picaduras y siniestro automovilísticos son las situaciones que con mayor ocurrencia se registran durante este período. Profesional entrega recomendaciones para aplicar los primeros auxilios.

Lo que hacemos de inmediato cuando ocurre un accidente es clave, pues puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de una persona. Así de clara es la directora del
Departamento Disciplinario de Enfermería de la Universidad de Playa Ancha, Rosalba
Orellana, quien se refirió a los principales accidentes que se producen durante el período
estival y cuáles son los primeros auxilios que se deben aplicar.

Lidera la lista los accidentes de tránsito, los que afectan, principalmente, a jóvenes y a
personas en edad productiva. Según un informe de la Comisión Nacional de Seguridad del
Tránsito (Conaset), 2017 fue el año con más accidente de tránsito desde hace 45 años,
llegando a un registro histórico para el país que mantiene a las autoridades preocupadas y
alistando posibles soluciones.

Solo en 2017, un total de 94 mil 879 de accidentes ocurrieron en Chile: con la tasa más alta
de colisiones desde 2008, lo que implica una  frecuencia de 184 accidentes por cada 10 mil
vehículos.

“Frente a un politraumatizado, lo importante es verificar la gravedad, para determinar a
quién se atiende primero. Siempre se atiende primero a la persona que está en paro
cardiorespiratorio, en segundo lugar, tenemos que atender a las personas que están
sangrando y en tercer lugar, a las personas en estado de shock”, dijo Rosalba Orellana,
quien insistió en que, para salvar una vida, es necesario sacar al accidentado del paro
cardiorespiratorio. ¿Cómo identificarlo? Cuando hay ausencia de respiración y de pulso, y las
pupilas están dilatadas.

Al confirmar esta situación, lo primero que se debe hacer es el masaje cardiopulmonar (RCP),
pues se busca retardar el deterioro de las funciones vitales y evitar lesiones en el cerebro.
Con el masaje cardíaco se logra que la sangre siga circulando por todo el cuerpo. Por lo
tanto, lo primero es iniciar de inmediato  las compresiones torácicas hasta que los
funcionarios de urgencias aparezca (por ello, lo ideal es que otra persona llame mientras
tanto a la ambulancia). En cuando al RCP, se debe levantar la barbilla del accidentado, y con
las dos manos unidas y brazos rectos sobre el esternón, se debe aplicar 100 a 120
compresiones en un minuto, sin interrupción, hasta que llegue el personal médico
correspondiente.

 

La misma maniobra hay que realizar en caso de ahogamiento por inmersión (que aparece en
el listado como otro accidente frecuente en esta temporada). En este caso, la enfermera
advierte que es necesario verificar que no haya obstrucción de la vía aérea, y luego colocar al
afectado  de lado, en caso de que tenga líquidos en los pulmones. Todo ello se debe realizar
cuando se coloque a la persona en una superficie rígida. Enseguida, se deben realizar 30
compresiones por dos ventilaciones, mientras llega la ayuda médica.

“Nosotros pensamos que uno de los temas básicos, dentro de los primeros auxilios, es
el manejo de la reanimación cardiopulmonar, porque salva vidas, a nivel de niños y a
nivel de adultos. En enfermería se están haciendo -todos los años-, capacitación y
procesos educativos a distintos organizaciones de la comunidad, desde primer año, y
de hecho es una de las actividades que más se nos pide como proyecto de extensión”,
afirmó la profesional.

Cuidado con las caídas

Las caídas es otro accidente que se produce con mayor frecuencia en la época estival. La
profesional advierte que éstas pueden generar esguinces, luxaciones o fracturas, razón por la
cual es necesario actuar de inmediato. Los más comunes son los esguinces de tobillo y
muñeca, por lo tanto, es fundamental inmovilizar la zona y luego aplicar compresas de agua
fría o hielo, mientras se traslada al paciente a un centro de salud.

Las quemaduras es un accidente doméstico muy frecuente, especialmente cuando se trata de
niños. Si bien la mayoría de ellas la causan los hervidores, Rosalba Orellana advierte que la
quemadura por la prolongada exposición al sol también es riesgoso. Incluso advierte que los
bebés menores a seis meses no deberían estar en contacto directo con el sol. En ambos tipos
de quemaduras, los primeros auxilios apuntan a disminuir el dolor y a evitar que la quemadura
se profundice. Para ello, es vital colocar la zona afectada bajo el agua, durante un tiempo
prolongado.

Las picaduras también aparecen en este tiempo. La profesional señala que hay protectores
solares y perfumes con aromas florales que atraen a estos insectos. El mismo efecto produce
el sudor. Ahora bien, si la persona experimenta este ataque, lo primero que se debe hacer es
extraer el aguijón desde su base. La técnica de extracción más frecuente es la del “arrastre”,
tras lo cual se debe colocar agua con jabón y luego aplicar hielo en la zona. Si la persona
presenta  enrojecimiento en un área más amplia del cuerpo, o tiene una reacción alérgica
importante, debe acudir a un centro de salud.

A modo de recomendación, Rosalba Orellana enfatizó la necesidad de mantenerse siempre
hidratados para evitar golpes de calor. Respecto a los alimentos, con las altas temperaturas
aumentan las probabilidades de sufrir cuadros como intoxicaciones y diarreas, por lo que se
sugiere poner especial cuidado en el manejo y consumo de los alimentos, respetar la cadena
de frío y evitar la exposición de los productos al calor.

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