Daily Archives: 11 febrero, 2019

COP25 en Chile: oportunidad para liderar lucha contra el Cambio Climático

  • Por Dr. Raúl Cordero, académico de la Universidad de Santiago y experto en cambio climático y energías renovables.

El alza en la frecuencia e intensidad de eventos extremos (olas de calor, inundaciones, incendios forestales, etc.) ha puesto al cambio climático en el centro del debate. Se trata de una de las tantas consecuencias negativas del calentamiento global, sobre las que los científicos venimos alertando desde hace décadas.

Ya en la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático, adoptada en la Cumbre de Río (1992), se reconocía la influencia humana en el clima y se atribuía a los países desarrollados la responsabilidad para su mitigación. Esta convención ha sido ratificada por casi 200 Estados o “partes” que se reúnen anualmente en la Conferencia de Partes (COP).

El acuerdo alcanzado en la COP21 de París en 2015, en el que las partes adoptaron compromisos voluntarios a aplicar en el periodo posterior al año 2020 (cuando expire el Protocolo de Kioto), incluye la reducción de emisiones con el objetivo de limitar el calentamiento global a no más de 2 grados respecto a valores pre industriales, y prestar ayuda a los países en desarrollo para asumir el costo de su adaptación al cambio climático.

El Acuerdo de París tenía varios cabos sueltos que incluían la ausencia de un reglamento de aplicación. En particular, no especificaba medidas de verificación del cumplimiento de compromisos de reducción de emisiones o de ayuda a los países en desarrollo.

En la COP24, celebrada el mes pasado en Polonia, se logró la aprobación de un reglamento de aplicación del Acuerdo de París que incluye medidas para el seguimiento de los compromisos. Sin embargo, algunos temas no se cerraron en Polonia y deberán ser abordados en la próxima cumbre.

Entre estos temas, en la COP25, que acogerá nuestro país, deberán abordarse los polémicos “mercados de emisión de carbono”. Un mecanismo contenido en el Protocolo de Kioto que permite el intercambio de cuotas de emisión entre países, y que favorece a países con amplias zonas forestales. Brasil pretende que el Acuerdo de París herede ese mecanismo, sin embargo, se trata de un tema que no genera consenso.

Sin restarle importancia a este tema, la COP25 en Chile debería apuntar además a objetivos más ambiciosos.

Los compromisos de reducción de emisiones adoptados en París son insuficientes para contener el calentamiento global. De no revisarse al alza estos compromisos, el incremento en la temperatura media del planeta superará los 2 grados a mediados de siglo. La próxima revisión de compromisos de reducción de emisiones está prevista para 2023 pero la presión para que las partes adopten metas más ambiciosas debe continuar en Chile.

La COP25 debería ser un foro para que los países en desarrollo, responsables de una fracción de las emisiones pero, al mismo tiempo, los más vulnerables al cambio climático, exijan a los grandes emisores (los países desarrollados más China e India) un compromiso explícito para lograr emisión neta cero antes de mediados de siglo.

La rápida adopción de tecnologías solares que experimenta nuestro país, ha permitido que en 5 años alrededor del 10% de la energía eléctrica que se consume en Chile sea de esta fuente. Nuestro país puede exhibir una ejemplar tasa de descarbonización, teniendo las credenciales para exigir esfuerzos comparables.

La COP25 representa una gran oportunidad para que Chile exponga sus avances y ejerza un liderazgo positivo hacia compromisos más ambiciosos en reducción de emisiones. Si el mundo no se compromete a lograr emisión neta cero antes de mediados de siglo, será muy difícil evitar los peores efectos del cambio climático

Dr. Raúl Cordero

Académico de la Universidad de Santiago

Experto en cambio climático y energías renovables  

Desarrollan alternativa tecnológica para tratamiento de aguas servidas

  • Proyecto liderado por el investigador de la UCM, Dr. Ismael Vera Puerto, desde la Facultad de Ciencias de la Ingeniería del plantel. El proceso de experimentación durará alrededor de dos años y se desarrollará en Talca e Iquique.

Un grupo de cinco investigadores de la Universidad Católica del Maule (UCM) dan curso a iniciativas científicas gracias al apoyo del Fondo Nacional de Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología -Fondecyt Iniciación-, proyectos que buscan generar un beneficio directo a las personas del país y la región.

Uno de ellos es el que lidera el director del Departamento de Obras Civiles de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería de la UCM, Dr. Ismael Vera Puerto, el cual apunta a generar una alternativa para el tratamiento de aguas servidas mediante una tecnología que se denomina humedales construidos.

“Son sistemas pensados para utilizarse en zonas descentralizadas, esto quiere decir, todo aquello que no está conectado con un sistema de alcantarillado central. En ese contexto, una de las principales potencialidades que tiene el Maule es la aplicación en las zonas rurales, lo que la gente conoce hoy en día como sistema de Agua Potable Rural (APR)”, explicó Vera, especificando que la tecnología que se experimentará se puede implementar tanto para todos los APR, como a nivel individual.

El proyecto se denomina “Evaluación de laboratorio de flujos verticales humedales construidos de flujo vertical bajo el nuevo paradigma de saneamiento sostenible para mejorar su uso en el tratamiento de aguas residuales rurales para países en desarrollo”.

Comparación mediterráneo y árido

El académico UCM precisó que “Los experimentos se van a realizar en dos partes: Talca e Iquique, en este último caso, específicamente en el Laboratorio del Centro de Investigación y Desarrollo de Recursos Hídricos (CIDERH) de la U. Arturo Prat. La idea es comparar el desempeño de la tecnología en condiciones climáticas mediterráneas y áridas. El proyecto total está concebido para tres años, pero la experimentación se efectuará en alrededor de dos años”, dijo, añadiendo que los análisis de calidad de agua se harán en la misma UCM.

Asimismo, el doctor Vera, aseveró que “El objetivo final es lograr montar plantas de tratamiento reales que sirvan para las personas. Probaremos muchas configuraciones y formas para lograrlo a nivel de laboratorio, pero luego del proyecto deberíamos apuntar a eso, la transferencia a la comunidad”, señaló, recalcando que con esta doble experimentación en Talca-Iquique, se cubriría aproximadamente el 60% del país.

Cabe consignar que este trabajo contará con el apoyo del investigador del Departamento de Biociencias de la Universidad de Aarhus, Dinamarca, Dr. Carlos A. Arias, quien ya trabajó con el Dr. Vera en 2018, como parte de un proyecto de Atracción de Capital Humano Avanzado del Extranjero, -MEC- de Conicyt, así como también, con el Dr. Jorge Olave, de la U. Arturo Prat, quien también estuvo vinculado al proyecto MEC.

Académica aconseja exponer desde pequeños a niños y niñas a otro idioma

  • Coordinadora del Programa de Idiomas del campus Santiago de la Universidad de Talca, Brenda Molina, dijo que aun cuando los padres no sepan hablar en otra lengua, pueden crear las condiciones para facilitar el aprendizaje en los menores.

Si hasta hace poco manejar un segundo idioma, en especial el inglés, era una valiosa herramienta para acceder a un mejor trabajo, para las actuales generaciones -nacidas en un mundo globalizado y altamente interconectado- será un aspecto indispensable para su futuro desarrollo laboral.Pese a la importancia de esta herramienta, la coordinadora del Programa de Idiomas del campus Santiago de la Universidad de Talca, Brenda Molina, dijo que aun cuando la demanda por profesionales bilingües va en aumento, el porcentaje de chilenos que posee este atributo sigue siendo muy bajo, una realidad que el sistema educacional no ha logrado revertir.

“Por régimen ministerial el sistema público empieza con clases de inglés en quinto básico, lo que de partida deja a muchos alumnos en desventaja frente a otros de colegios particulares que empiezan desde kínder con el estudio del idioma”, planteó.

Añadió que más allá de las ventajas que representa el hecho de conocer una segunda lengua, existen otras menos conocidas, pero igualmente relevantes. “Si expongo a un niño o niña a otro idioma desde pequeño le hago un gran bien, porque va a tener la capacidad de crear redes neuronales para ambos idiomas y va a poder aprenderlo más rápidamente. Además, les ayuda a desarrollar un pensamiento crítico, porque no se cierran a que hay solo una forma de decir las cosas y están abiertos a distintas posibilidades”, explicó.

Molina señaló que si bien para muchas familias resulta difícil apoyar a los menores en este camino, hoy la tecnología ofrece herramientas que pueden ser un importante apoyo en esa dirección.

“Como mamá o papa no necesitan saber inglés para ello, en la mayoría de las casas hay acceso a algún tipo de dispositivo celular, computadores, TV, que permite acceder a aplicaciones o servicios como Netflix y YouTube, donde se pueden encontrar videos, caricaturas o cuentos relatados en una lengua extranjera”, explicó.

Añadió que el solo hecho de exponer desde temprano a los menores a ese material ya es un aporte. “Lo habitúa a la sonoridad de otro dialecto y le costará menos en el futuro imitar su acento”, acotó.

“Todos aprendimos a hablar repitiendo palabras de nuestro entorno cercano, lo mismo pasa con el idioma. Uno empieza con lo básico, números, colores, animales, que sean familiares para los niños. En este caso, por ejemplo, pueden buscar la versión en inglés de un cuento que para el menor le sea familiar, lo que le ayudará a identificar la historia, no necesariamente aprenderá todas las palabras, pero sí podrá crear una conexión de familiaridad con el nuevo lenguaje”, puntualizó