14 febrero, 2019

Las temperaturas extremas no solo complican nuestro día también las noches ya que el calor no da respiro, no deja conciliar el sueño o que este sea reparador, por ello un especialista de la Universidad de Talca entrega algunas recomendaciones para un buen dormir.

De acuerdo a las investigaciones, para que las personas logren un proceso de descanso normal se requiere de una temperatura nocturna promedio de 18 a 20 grados si eso no ocurre se afecta el descanso y trae consecuencias en el día siguiente como agotamiento, desconcentración e incluso alteraciones en el ánimo de ahí la importancia de mantener una temperatura acorde a la noche y al sueño.

El doctor Rene Meza Flores, neurólogo y académico de la escuela de Medicina de la Universidad de Talca, manifiesta que “hay una serie de consecuencias indirectas que complican a la persona en el día, no es solo un problema de noche. El calor tiende a ser un problema estacional, pero cuando se agregan otros factores como horarios más flexibles en verano, que interfieren en el buen descanso, el uso de aparatos electrónicos hasta tarde o ruido exterior, se empeora la calidad del sueño y eso puede terminar en trastornos del sueño como tal y ya hablamos de una condición crónica”.

Dentro de las principales recomendaciones, el doctor señala no abusar del aire acondicionado en las jornadas nocturnas.  Además, indica que “una temperatura promedio es de 22 grados en la noche y eso es ideal para un buen descanso.  Los ventiladores deben ser dirigidos hacia arriba para tener una temperatura homogénea en la pieza”.

Por mucho calor que se sienta hay que evitar dormir desnudo y al contrario usar pijamas ligeros que permitan la circulación de aire y reducir la humedad. “Es preferible el uso de ropa de algodón porque absorbe bien la transpiración y una buen hidratación en el día, pero no más allá de las 20 horas porque después interfiere con el sueño el deseo de orinar”, sostiene el académico de la Utalca, Rene Meza.

BUEN DORMIR

Es recomendable no abrir las ventanas de la pieza durante las horas de calor, ventilando en  las primeras horas del día y en la tarde para mantener fresco el ambiente y agradable al acostarse. Sacar todos los aparatos electrónicos, como tablet, pc o teléfonos,  de la habitación ya que generan calor, incluso cuando ya están cargados.

En verano es mejor evitar consumir comida abundante y optar por ensaladas y alimentos fáciles de digerir así el metabolismo tendrá menos trabajo y el cuerpo no percibirá tanto calor. Junto a una abundante hidratación en el día, una buena idea es dejar una botella con agua cerca de la cama para evitar que la sed interrumpa el sueño.

Y por último darse una ducha refrescante antes de irse a la cama ya que el agua, a no más de 37 grados, contribuye a bajar la temperatura corporal dando una sensación de frescor y bienestar.​​​