14 marzo, 2019

La decana de la Facultad de Educación de la Universidad Autónoma de Chile, Cecilia Assael, se refirió este miércoles a los niños, niñas y adolescentes que no están siendo parte del sistema educacional, pero sacando la etiqueta de deserción escolar, sino catalogándolos como “excluidos por nuestro sistema escolar”.

En ese sentido aclaró que no se trata de una exclusión “intencionada”, pero sí, responde a la rigidez del sistema escolar que no permite a un grupo de la población adaptarse a las escuelas tradicionales.

“Imagínate reinsertar a un alumno en educación media que es padre de familia, aunque tenga 15 o 16 años, que además está a cargo de la familia… Es un alumno que estudia. Y, por lo tanto, ese alumno necesita una escuela diferente, en un horario distinto, una escuela que lo acoja de una manera distinta… Ese alumno no puede llegar al liceo porque lo excluye al ser un alumno que no llega a clases, que reprueba un ramo, etc. Finalmente, no es que él deserte del colegio, sino que es nuestro propio sistema que lo ha dejado excluido”.

La decana fue enfática al señalar, que, independiente de las discusiones que puedan generarse en torno a la cifra, la discusión debiese radicar en las razones detrás de ello.

“Más allá de que sea la cifra de 358 mil alumnos, que puede haber discusiones sobre eso, yo creo que, efectivamente, acá hay un problema que se eleva como importante para la política pública porque hay alumnos tanto de básica, media, niñas, niños y adolescentes que no están asistiendo a la escuela, más allá de que en nuestro país sea obligatoria”.

Cecilia Assael, puntualiza que los estudiantes que no están asistiendo a clases no refleja una opción personal ni familiar: “Hay una serie de factores multivariables, multisistémicos que hacen que, de verdad, ellos estén en condiciones de mucha vulnerabilidad y el sistema no recoge las necesidades que realmente ese grupo de la población tiene que no le permite por esas mismas condiciones asistir a la escuela tal como está concebida”.

“Una escuela con horarios rígidos; con sistemas en donde si el niño reprueba una asignatura, reprueba todo el año; que tiene vacaciones pensando como si todos los niños tuvieran vacaciones… Una escuela que no necesariamente está pensando que un niño -aun cuando sea niño-, tiene que hacerse cargo muchas veces de sus hermanos menores. Una escuela que no está pensando en que ese niño no tiene una familia”, enumeró Assael.

En ese sentido la decana de la Universidad Autónoma planteó la necesidad de que existan dentro del sistema público, escuelas de reinserción con modalidades de funcionamiento distintos: “Donde existan horarios alternativos, pensando en jóvenes que trabajan; en niños que, eventualmente, tienen que cuidar a sus hermanos chicos; donde no necesariamente el peso esté puesto en la familia, como lo esperamos desde las escuelas regulares y por lo tanto frente a cualquier situación o dificultad con el niño intenta apoyarse en la familia”.

“Tiene que haber una modalidad que sea distinta a nivel del Ministerio de Educación que recoja la multiplicidad de factores que están generando estos niños y jóvenes que están en situaciones de vulnerabilidad, y se cree un sistema con una alternativa que recoja las necesidades de esos niños”, indicó la decana Assael.