12 agosto, 2019

La investigación duró más de un año y contó con el apoyo de los doctores Antonio Brante y Ángel Urzúa de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC).

Los invertebrados marinos se reproducen con un tipo de desarrollo, vale decir la larva sale del huevo desde una etapa temprana para su desarrollo y luego, continúa alimentándose libremente en el agua para alcanzar su crecimiento total. También, la larva se sitúa dentro del huevo hasta etapas avanzadas, donde se alimenta de manera endógena en base a una fuente de alimento que es proveída por la madre.

De este modo, las formas de desarrollo se han definido de acuerdo a la presencia o ausencia de estructuras de nado y de alimentación. Así, las larvas de vida libre se definen por la alimentación y sus estructuras de nado en la columna de agua. Pero, también existen algunas excepciones. Eso fue lo que desarrollo el estudiante del Magister en Ecología Marina de la UCSC, Daniel Doherty.

“En la reproducción del gusano poliqueto Boccardia wellingtonensis, se observan larvas que en sus estados temprano de desarrollo son completamente idénticas en su morfología, ambas tienen boca, estómago y son capaces de ingerir alimento, pero se desarrollan de manera distinta”, sintetiza Daniel Doherty.

Así, la hembra de esta especie pone sus huevos dentro de una cápsula y las protege. Luego, un grupo de larvas comienza a alimentarse canibalizando a sus larvas hermanas y huevos, y así crece y se desarrolla dentro la cápsula hasta etapas avanzadas. Otro grupo de larvas no se alimentan dentro de la cápsula, a pesar de tener un acceso. Se mantienen en etapas de desarrollo temprano y solamente pueden avanzar cuando salen del huevo y se alimentan en el plancton.

Así, se postuló que las larvas que logran alimentarse tienen una mayor actividad de enzimas específicas para alimentarse de huevos que las que no se alimentan. “La manera de alimentarse está relacionada a la forma de desarrollo y un cambio tan pequeño como la diferencia en actividad de enzimas digestivas podría tener un efecto en el desarrollo y por ende, en la evolución de los invertebrados marinos”, concluye el joven científico.

El trabajo fue desarrollado durante el Magíster de la UCSC que cursó Daniel, donde se dan las herramientas necesarias para avanzar en el desarrollo profesional. Así, se alcanza una independencia en la investigación, evaluar críticamente ciertos conceptos y generar publicaciones científicas.

Actualmente, Daniel Doherty se encuentra realizando un PhD en Microbiología Marina en el Instituto Max Planck de Alemania. Su línea de investigación está relacionada con el rol de los microorganismos en la transferencia de arsénico en la trama trófica de lagunas altiplánicas de Chile y Argentina. 

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